Al ver la cara de pánico de Thiago, a Fiona le dio risa.
Le dio unas palmadas en el hombro:
—Tú tranquilo. Si se queda paralítica, será dentro de dos horas, no ahorita.
Fiona bajó la mano y se dispuso a irse.
Thiago se apresuró a agarrarla del brazo:
—Fiona, en serio, me da miedo. ¿Y si se las quito y se cae ahí mismo? ¿O si me quiere pegar? Yo sigo la regla de que "a una mujer no se le toca ni con el pétalo de una rosa", y si me pega, no me voy a poder defender...
Fiona lo miró a los ojos, notando que realmente estaba nervioso, y le dijo con calma:
—No te preocupes, no te va a pegar. Solo haz lo que te digo. Quítale las agujas y olvídate del resto, ella se irá a su casa sola.
Sin esperar respuesta, Fiona salió caminando a paso veloz.
Thiago la vio alejarse, apretó los dientes y decidió obedecer.
En cuanto sonó la alarma de su celular en el escritorio...
Thiago dejó lo que estaba haciendo y empujó la puerta de la sala de descanso.
Al ver la escena, soltó un soplido de asombro.
Daniela estaba tirada en el sofá, tan agotada que parecía moribunda, como un alma en pena a la que le hubieran robado la energía, dejando solo el cascarón.
¿Qué clase de técnica era esta?
¡Qué brutalidad!
Ahora entendía por qué Fiona dijo que no le iba a pegar. En ese estado, ¿cómo iba a levantar la mano?
—...Señorita Pérez... Fiona me mandó a quitarle las agujas...
—No sé si le va a doler, así que aguante un poquito...
Thiago se acercó rápido y empezó a retirar las agujas una por una.
Solo cuando vio que Daniela subía a su coche, retiró la vista.
***
Por la tarde, en Grupo Vizcaya Continental.
Samuel estaba revisando documentos en su oficina cuando Abraham Reyes entró apresurado:
—Señor Flores, tengo algo importante que reportar.
Samuel levantó la vista y lo miró con frialdad:
—Habla.
—El tal señor Téllez, el que incriminó a la señorita Santana, parece que se enteró de que usted intervino en el asunto y huyó anoche.
—¿Huyó? —Samuel entrecerró los ojos, incrédulo—. ¿A dónde?
—Parece que se fue al extranjero. Todavía no sabemos a qué país exactamente, pero seguiré investigando. Cuánto tardaremos en encontrarlo, eso sí es difícil de decir...

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