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Me Robaron Tres Años, les Cobraré una Vida Entera romance Capítulo 581

El sonido de la puerta al cerrarse retumbó con fuerza en la entrada.

Esteban se acercó con pasos largos, la rodeó por la cintura con un brazo y la presionó contra la puerta del conductor.

El movimiento repentino hizo que Fiona, por instinto, estirara las manos para detenerlo, apoyándolas contra su pecho.

—Vienes a quedarte aquí a cada rato... si dices que entre ustedes no hay nada, ¿quién crees que te va a creer?

Esteban extendió su mano, de nudillos marcados, y le sujetó ambas muñecas con una sola mano. Apretó con tanta fuerza que sus dedos empezaron a ponerse blancos.

—¡Suéltame!

Fiona forcejeó, levantando la vista para fulminarlo con una mirada llena de rabia.

—¿Es tan difícil admitir que están juntos? —La mano de Esteban que la sujetaba temblaba ligeramente—. ¿Tengo que atraparlos revolcándose en la cama para que lo aceptes? Nunca me había dado cuenta de lo terca que puedes llegar a ser.

—Si tantas ganas tienes de saber la verdad, ¡búscala tú mismo! —Fiona soltó una risa burlona—. Además, tú y yo ya estamos divorciados. No creo que tengas derecho a meterte en estos asuntos. ¿Con qué autoridad me estás interrogando?

—¡Ya te lo dije! ¡Cualquiera menos él!

—¿Solo porque es tu tío?

—¿No crees que soy capaz de ir ahora mismo a contarle todo al abuelo? —La voz de Esteban escondía una amenaza velada—. Si el viejo se entera de esto, ¿crees que sobrevivirá al coraje que le van a hacer pasar?

En el fondo, Fiona no estaba segura. Al escuchar sus palabras, sus pensamientos se volvieron un caos.

Pero confiaba en Samuel. Si ese hombre decía que estaba bien, entonces todo estaría bien.

Él había dicho claramente que su respuesta era la misma que la del abuelo Flores.

—¡Si quieres ir a decirle, ve! Pero antes de abrir la boca, será mejor que encuentres pruebas de que estamos juntos. Sin pruebas, ¿cómo te va a creer el abuelo? —Fiona reprimió el nerviosismo en su interior y sonrió levemente—. ¿No crees, exmarido?

Exmarido.

Esteban caminó hasta quedar debajo de la cámara y levantó la vista.

Como si quisiera mirar a través del lente a la persona que estaba detrás.

En ese momento, en Grupo Vizcaya Continental.

Samuel estaba sentado frente a la computadora, mirando la tablet frente a él con una mirada sombría hasta el extremo.

Solo quería ver si Fiona ya había salido de casa, pero al abrir el video, se encontró con esa escena en la puerta.

Esteban parecía tener intenciones de propasarse con ella. En ese instante, realmente sintió pánico.

Su primera reacción fue sacar el celular y llamar a Esteban.

Y ahora, la cara de Esteban se ampliaba gradualmente en la pantalla de su tablet...

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