—Dudo que logre convencerla, a menos que me sacrifique a mí mismo, solo así podría ponerse de nuestro lado.
Al haber crecido juntos, Elías conocía a Jimena mucho mejor que Isabela.
Jimena no daría marcha atrás, iría hasta las últimas consecuencias.
A menos que él volviera a tratarla como antes, o que Isabela muriera; de lo contrario, Jimena jamás les ayudaría a recolectar pruebas contra Ulises. Incluso podría aliarse con él para acabar con ellos.
Después de experimentar aquel extraño sueño por completo, Elías había perdido toda ilusión con Jimena. Más bien, su corazón se había helado.
El sueño le reveló que Jimena solo quería su dinero, planeando asesinarlo una vez que lo obtuviera para luego vivir felizmente con Rodrigo Méndez.
Desde el principio, ella siempre había elegido a Rodrigo.
Decía amarlo a él también, ja, pura falsedad para manipularlo.
Ella y Rodrigo estaban cortados por la misma tijera. En cambio, él siempre fue distinto, porque él sí tenía límites morales, algo de conciencia y mantenía sus principios en la mayoría de las situaciones.
En esta vida, su mayor error había sido engañar a Isabela con aquel matrimonio.
Isabela guardó silencio por un momento y luego dijo:
—Entonces solo nosotros podremos reunir esas pruebas. Tienes razón, Jimena me odia a muerte, ¿por qué iba a querer ayudarnos a acabar con Ulises?
—Fui demasiado ingenua al pensar que lo haría.
Solo pensó que, al haber sido víctima de Ulises, Jimena debía detestarlo profundamente.
Pero estando ella de por medio, ¿cómo iba a dejar a un lado sus rencores personales para unirse a ellos contra Ulises? ¡Lo más probable es que corriera a contarle todo!
—Isabela, yo me encargaré de este asunto. Tú solo espera noticias.
Los contactos de Elías eran muy superiores a los de Isabela.
Tampoco quería que ella corriera riesgos.
—Si Ulises de verdad tuvo el mismo sueño que yo, seguramente querrá evitar a toda costa ese final. Tratará de borrar sus huellas o de buscar a un chivo expiatorio.
—Pero como busca vengarse de nosotros y hacernos la vida imposible, utilizará a otras personas para lastimarte.
—Es muy probable que Jimena sea una de sus herramientas, pero además de ella, hay otros que no debes perder de vista. Hay quienes desean verte caer, e incluso muerta, más que nadie: la familia de tu papá.
Isabela sintió un vuelco en el corazón.
Ciertamente había dejado en segundo plano a los parientes de su antigua familia.
La acosaban por dinero y ella los había rechazado; se negó a cumplir con todas y cada una de sus exigencias.
Esos chupasangres seguramente anhelaban su muerte. En particular sus abuelos, quienes tal vez hasta le hacían brujería a diario para que ambas murieran pronto.
Si su madre y ella morían, sus abuelos heredarían todo su patrimonio.
Ahora mismo su fortuna personal ascendía a varios cientos de millones. Y por mucho menos que eso, había personas dispuestas a cualquier cosa.

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