Una vez que despertó de esa ilusión, que dejó de amarla y la soltó, Elías se dio cuenta de lo estúpido que había sido en el pasado.
—En la situación actual de Jimena, no puede ver a su familia, pero sí a su abogado. Tanto la familia Castillo como la familia Méndez tienen el dinero de sobra para contratar a los mejores abogados y mandarle los mensajes que quieran a Jimena.
—¿De qué sirve que me busquen a mí? Yo no escribí las leyes y no puedo cambiarlas. Si cometió un delito, tendrá que enfrentar la justicia. ¿Acaso buscarme va a hacerla inocente por arte de magia?
—Tampoco pueden pretender que yo vaya y cumpla la condena en su lugar. No podría hacerlo aunque quisiera, yo no tuve nada que ver con ese secuestro.
Elías soltó una risa amarga.
—Solo están acostumbrados a usarme como una herramienta, para ellos no soy más que un peón.
Isabela no respondió, solo se dedicó a escucharlo.
En su vida pasada, él amaba a Jimena con locura. Aunque en su intento por hacerle justicia Elías había descubierto la implicación de Jimena, al final, quien la envió a prisión fue Rodrigo Méndez.
Elías siempre había tenido el corazón demasiado blando como para ser él quien la entregara personalmente.
Cuando Isabela renació y regresó a esta vida, Elías seguía profundamente enamorado de Jimena. En su vida pasada había luchado toda su existencia solo para terminar con un final trágico, así que en esta vida decidió no pelear, sabiendo que era una batalla perdida.
Nunca imaginó que, por el contrario, él despertaría y la dejaría ir.
Isabela jamás habría soñado que vería con sus propios ojos el día en que Elías se olvidara por completo de Jimena.
En esta vida, Jimena podría quedarse sin nada. Ya no tenía ninguna oportunidad con Elías, y Rodrigo Méndez había encontrado una amante. A Rodrigo le importaba muchísimo el hecho de que Jimena hubiera estado con otros hombres, a pesar de que Ulises Peña la había drogado y tendido una trampa.
Rodrigo sabía que Jimena era una víctima, pero su orgullo herido pesaba más.
Después de todo, no había sido un solo hombre, habían sido varios.

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