Entrar Via

Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida romance Capítulo 220

Ricardo ignoró su pulla.

—Ya terminé lo del jardín medicinal. Si no hay más problemas, me voy.

Cuando lo vio a punto de irse, Doris lo detuvo.

—Por cierto, otra cosa. Anoche alguien se coló en mi habitación y revolvió todo. No sé qué buscaba. ¿Sabes algo?

Al oír esto, el cuerpo de Ricardo se tensó. Un atisbo de pánico cruzó su rostro, pero rápidamente recuperó la compostura y negó rotundamente.

—¿Cómo voy a saberlo?

Sin embargo, su expresión ligeramente nerviosa no pasó desapercibida para la aguda mirada de Doris.

—Como estás envenenado por mí, se me ocurrió que a lo mejor estabas desesperado y decidiste arriesgarte a robar el antídoto —continuó Doris con una sonrisa burlona.

El rostro de Ricardo se ensombreció aún más, por un lado, por la humillación de la frase "estabas desesperado" y, por otro, por el nerviosismo de haber sido descubierto. Incluso una fina capa de sudor apareció en su frente.

—¡Aunque quisiera robarlo, primero tendría que saber qué aspecto tiene el antídoto! —replicó, apretando los dientes y fingiendo calma.

—Cierto —dijo Doris, con una sonrisa ambigua en los labios—. Mi habitación está llena de todo tipo de medicamentos. Algunos pueden salvar vidas, otros son tónicos para el cuerpo, pero también hay venenos mortales… Hay de todo. Si alguien ingiriera uno por error, las consecuencias serían terribles. No sé a qué genio se le ocurriría robar cosas de mi cuarto. De verdad que no le tiene aprecio a su vida.

Un sudor frío recorrió la espalda de Ricardo. No respondió.

—Bueno, ya te puedes ir —dijo Doris, despidiéndolo con la mano.

Ricardo se alejó cojeando del jardín.

Capítulo 220 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida