Entrar Via

Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida romance Capítulo 327

Cuando Carolina escuchó la pregunta de Doris al otro lado del teléfono, se quedó perpleja por un segundo. Pero reaccionó rápidamente. ¡Doris lo estaba haciendo a propósito! ¡Quería probar qué tan importante era ella para Ricardo!

Antes, habría estado segura de que Ricardo la elegiría a ella.

Pero el hecho de que Ricardo hubiera ido a buscar a Doris por su cuenta demostraba que le importaba más su propia vida. Seguramente se elegiría a sí mismo.

¡Tenía que adelantarse!

—¡Hermano, no te preocupes por mí! ¡Dile que te dé el antídoto a ti! Yo encontraré la manera de curarme, ¡no seré una carga! —La voz de Carolina sonaba suave pero firme desde el otro lado del teléfono de Ricardo.

—Mira qué considerada es tu hermanita —dijo Doris, mirando a Ricardo con ojos burlones, sabiendo perfectamente que Carolina estaba usando su vieja táctica de hacerse la víctima.

Si Doris no hubiera llamado a Carolina para plantearle el dilema de frente, Ricardo sin duda habría elegido curarse a sí mismo primero. Una vez libre del veneno, podría dedicarse a encontrar una cura para Carolina.

Pero ahora, con Carolina al otro lado de la línea esperando su respuesta, y después de que ella, sin dudarlo, le dijera que se eligiera a sí mismo, ¿cómo podría ser tan egoísta?

¿Qué clase de hermano, qué clase de hombre sería si lo hiciera?

¡Si Patricio estuviera aquí, seguramente lo despreciaría por ser un hermano así!

Doris odiaba a Carolina con toda su alma. Si dejaba pasar esta oportunidad, nunca más le daría una cura. En cambio, aunque Doris lo odiara a él, seguía siendo su hermano de sangre. ¡No lo dejaría morir de verdad!

En cuestión de segundos, la mente de Ricardo dio mil vueltas.

—En realidad, ni tu veneno ni el de tu hermana son mortales. Solo que uno causa un dolor insoportable, y el otro desfigura el rostro. Así que, Ricardo, ¿qué decides? —preguntó Doris de nuevo.

Desde el otro lado, Carolina insistió con solemnidad:

—Doris, no tienes que seguir preguntándole a mi hermano. Ayúdalo a él. ¡Yo no necesito tu antídoto!

Ricardo, volviendo en sí, dijo:

—Dori, me pones a prueba de esta manera porque sigues resentida porque la elegimos a ella en lugar de a ti, ¿verdad?

Una mueca de asco apareció en el rostro de Doris.

Capítulo 327 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida