Mauro la miró de reojo.
—Cuando te casaste con un Carrasco, ¿no te di ya veinte millones y te abrí una agencia de *influencers* como dote? Pero fuiste tú la que no quiso administrarla bien, solo te dedicaste a disfrutar de la buena vida y la empresa quebró. ¡A quién puedes culpar de eso!
Al oír esto, Andrea no pudo contener su resentimiento y explotó:
—Papá, ¿estás loco? Que Julián haya cometido un error y no reciba nada, lo entiendo, ¡pero yo soy tu hija! ¿Y solo voy a recibir esa miseria de dote?
—¿Y qué más quieres? —le replicó Mauro—. Hice todo lo posible por criarte, te di una vida de lujos por mucho tiempo, pero nunca has aportado nada a la familia, solo te has preocupado por tu propio placer. ¿Cuánto más esperabas recibir?
Esta vez, Andrea se enfureció de verdad.
—¡Está bien, papá, eres muy cruel! Si así de desalmado eres con tu propia hija, entonces no te quejes de que yo también lo sea. ¡Cuando te mueras, ni siquiera iré a tu funeral!
Mauro, sorprendido de que su propia hija lo amenazara de esa manera, respondió:
—Si tuviera que depender de ti para algo, ¡no tendría que esperar a morirme!
Andrea apretó los dientes.
—Bien, papá, tú lo dijiste. Ya que eres tan cruel, a partir de hoy, ¡renuncio a ti como padre! ¡Jamás volveré a poner un pie en esta casa para verte! ¡A ver cuánto te arrepientes de haberle entregado la familia a Doris!
Si no iba a recibir nada de la herencia de la familia, ¿para qué seguir reconociéndolo como padre?
Mauro, que detestaba ser amenazado por su propia familia, dijo con el rostro endurecido:
—No me importa. Si quieres renunciar a mí, hazlo. ¡No necesito una hija como tú!
En ese momento, Doris intervino con confianza:
—Abuelo, no te preocupes. No te arrepentirás de haberme entregado la familia Palma. La haré cada vez más fuerte, hasta superar a los Carrasco.
Oriana, al escuchar a Doris presumir en su cara que iba a pisotear a su familia, se sintió profundamente irritada.
—Una mocosa insolente presumiendo. De verdad que no conoce los límites.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida