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Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida romance Capítulo 859

Doris permaneció de pie dentro del gran portón de hierro de la empresa, sin dar un paso afuera.

El hombre de mediana edad, familiar de la fallecida y que sostenía el retrato funerario, se levantó y comenzó a insultar a Doris con saña:

—¡Tú eres la responsable de Médica Palma! ¡Ustedes son unos comerciantes sin escrúpulos cegados por el dinero! ¡Devuélvanme la vida de mi esposa y mi hijo!

La anciana y el viejo que estaban detrás de él también se unieron a los insultos:

—¡Desgraciados sin corazón! ¡Devuélvannos a nuestro nieto mayor!

Doris se limitó a mirar fríamente al hombre del retrato y a la pareja de ancianos a sus espaldas, y dijo en voz alta:

—He salido porque no quiero que sigan calumniando a Médica Palma. Es cierto que este lote de instrumentos de Médica Palma presentó problemas, pero no fue porque nosotros hayamos escatimado en materiales para ganar más dinero, sino porque alguien cambió intencionalmente las piezas de nuestros equipos por productos de mala calidad.

Al oír esto, el hombre que sostenía el retrato gritó:

—¡No creo ni una palabra de ustedes, bola de animales! ¡Dicen que sus productos fueron saboteados solo porque sí! De seguro quieren buscar a un inocente para que cargue con el muerto, comerciantes sinvergüenzas, ¡devuélvanme la vida de mi mujer y mi hijo!

Dicho esto, dejó de estar arrodillado, se puso de pie y le dio una patada brutal al portón de hierro.

*¡Clang!*

El portón emitió un fuerte sonido metálico tras el impacto.

—Señorita Palma, tenga cuidado —dijo el asistente, nervioso, jalando a Doris un paso hacia atrás.

Frente a los cuestionamientos del hombre, Doris no cambió su expresión:

—La policía está aquí, ¿acaso me atrevería a inventar hechos frente a ellos?

Dicho esto, se dirigió a todos los reporteros de los medios y a los policías que habían llegado para mantener el orden tras recibir la llamada de emergencia:

—¿No querían pedir justicia para la fallecida? ¡Órale pues! A partir de ahora, voy a transmitir en vivo frente a las cámaras sin parar. ¡No saldré de su campo de visión hasta que se aclare la verdad de este accidente médico!

El familiar de la fallecida volvió a gritar:

—¡Mi mujer y mi hijo están muertos! ¿De qué sirve que digas todo eso ahora? ¡Solo quiero que paguen sangre con sangre!

Doris miró al hombre con calma:

—Ya que quieres vengar a tu esposa y exigir que se pague sangre con sangre, entonces averigua bien quién fue el que realmente mató a tu esposa, en lugar de estar aquí gritando venganza sin siquiera saber la verdad.

El hombre continuó gritando:

—¡No confío en ustedes, comerciantes corruptos! Tienen un negocio enorme y un poder que tapa el cielo, ¡quién sabe si ya falsificaron las pruebas para hacer pasar lo negro por blanco y luego buscar a cualquiera para que pague los platos rotos!

Doris le echó un vistazo al hombre y dijo:

—Pues yo tampoco confío en ti. No sé si realmente quieres justicia para tu esposa e hijo, o si es porque recibiste un dinero sucio que no debías y estás lucrando con la tragedia de tu propia mujer.

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