Entrar Via

Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida romance Capítulo 871

—...Es que estoy embarazada.

Apenas Carolina terminó la frase, Damián se detuvo en seco.

*¡Poc!*

Antes de que Carolina pudiera reaccionar, ya le habían cruzado la cara de una cachetada.

—¡¿No te dije que te tomaras la pastilla?!

El golpe dejó a Carolina aturdida.

Tardó un buen rato en reaccionar y dijo llorando:

—...Yo, yo solo quería darle un hijo, señor.

Damián le apretó la cara con furia, pareciendo un demonio.

—¿Tú quién te crees que eres para darme un hijo? ¿Crees que eres digna?

Dicho esto, se levantó, la agarró del cabello con violencia y la volteó.

—Ya que eres tan desobediente y no quisiste tomarte la pastilla, ¡perfecto, yo mismo me encargaré de sacártelo!

Y sus movimientos se volvieron brutales.

—Señor, no lo volveré a hacer, mañana mismo hago cita para abortar, por favor déjeme, por favor...

Las súplicas de Carolina no sirvieron de nada; solo sentía que el dolor en su cuerpo aumentaba.

Finalmente, Damián la soltó, soltó un "¡qué asco!", se puso la bata, abrió la puerta y ordenó que se llevaran a Carolina, que estaba desmayada.

En el lugar donde Carolina perdió el conocimiento, quedó un charco de sangre.

Damián solo le echó un vistazo frío y mandó cambiar las sábanas manchadas.

Sin embargo, lo que hizo Carolina le dio una idea.

¿Ariana no quería estar con él?

Pero, ¿y si Ariana estuviera esperando un hijo suyo?

¿Seguiría rechazándolo?

***

Al día siguiente.

Esa frase cayó como bomba en el estudio. La mirada de Enrique se oscureció al instante y se le quedó viendo fijamente.

—¿Qué dijiste?

Higinio respondió con calma:

—Alguien quiere que Ernesto atente contra ti, pero quieren que tú, abuelo, pienses que fui yo quien le ordenó a Ernesto que lo hiciera.

La cara de Enrique se puso negra de coraje y adivinó gritando:

—¿Fue Izan? ¿O Héctor?

—Los dos —respondió Higinio fríamente.

—¿Estás seguro? —insistió Enrique.

—Antes no estaba totalmente seguro, pero cuando me dijiste que alguien entró a tu estudio, lo confirmé al cien por ciento. Héctor e Izan se aliaron para incriminarme por tu asesinato, haciendo que Ernesto actúe, supuestamente para que yo vengue a mi madre.

—¡¿Tu madre?! —Enrique frunció el ceño aún más—. ¿Qué tiene que ver Ernesto con tu madre?

—Así es, abuelo. Mi madre le salvó la vida a Ernesto —respondió Higinio con sinceridad.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida