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Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida romance Capítulo 924

Doris empezó a contar con los dedos todo un montón de planes futuros.

De repente, una sombra la cubrió, bloqueando la tenue luz que entraba por la ventana.

El rostro atractivo del hombre estaba muy cerca. Doris tragó saliva inconscientemente.

Higinio la miró y dijo con una voz suave pero llena de seducción:

—¿Y no tienes planes más inmediatos? Por ejemplo, ahora que mis piernas están completamente curadas.

Doris entendió al instante la indirecta. Mostró una sonrisa pícara y bromeó:

—Higi, acabamos de pasar por una experiencia de vida o muerte esta noche, ¿y tienes cabeza para pensar en eso?

Higinio respondió con resignación:

—Dori, tienes que saber que me he aguantado mucho tiempo.

Doris le rodeó el cuello con los brazos y sonrió encantada.

—Yo también. He esperado demasiado.

La mirada de Higinio se encendió ante el gesto de Doris, como si una llama ardiera en sus ojos.

Su voz se volvió ronca:

—¿Entonces?

La sonrisa de Doris se hizo más brillante.

—¡Venga!

Apenas terminó de hablar, Higinio bajó la cabeza y besó sus labios.

Las tres pequeñas serpientes que dormían en el armario de madera no pudieron soportar el alboroto y se deslizaron fuera de la casa.

Antes de irse, Verdín se giró y le lanzó una mirada furiosa a Higinio.

Al ver que Verdín no quería irse, Negrito le dio un coletazo, lo enrolló y se lo llevó.

Adentro, la noche fue agitada.

***

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