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Mi peligroso cuñado se enamoró de mí, ¡UNA GORDITA! romance Capítulo 10

—No es nada de lo que piensas —Hable de inmediato—. Todo tiene una explicación.

—¿Entonces qué es? — se cruzó de brazos

—Solo vine por una firma —Espetó molesto Ethan.

—¿Y desde cuando se hacen en un vestidor?

—Ale, escucha, no le prestes atención, está un poco loco —Ella me vio extraña

—¿Él no es el prometido de tu hermana? — Maldito Ethan, iba a meterme en un gran lío.

—¡Sí, soy el prometido de Dafne! —respondió el susodicho—. Y si no le importa estoy conversando con mi cuñada, porque necesito una firma de ella —respondió malhumorado.

—¡No seas grosero con Ale! —Espeté—. ¡Ahora sal de aquí y firmaré cuando tenga mi ropa puesta.

—¡Me niego rotundamente! No esperaré ni un segundo más, no me iré de aquí sin esa firma —. Es que el tipo era insistente.

—¡Dame esos documentos y date la vuelta! —Puse la carpeta sobre su espalda—. ¿Una pluma por favor? —exigí. Estiró su mano hacia atrás y me alcanzó una.

De manera apresurada quite el vestido con el cual me estaba cubriendo, para firmar de manera cómoda. Asegurando que no volteara su mirada, pero no era así, su vista estaba al frente.

—Te tendré en la mira Ethan Fox, no creas que esto será tan fácil —Mencioné, mientras firmaba los papeles.

—Tus amenazas me tienen sin cuidado, yo que tú, preparaba mi oficina—se burló.

¡Maldito, desgraciado! Firme cada una de las hojas, hasta completarla. Tomé otra vez el vestido y me cubrí. Ale, estaba enmudecida ante el teatrito que hacíamos con Ethan.

—¡Listo! ¡Ahora lárgate! —Se giró y tomó la carpeta.

—Muy bien osito de goma, ves que no era difícil.

¡Osito de goma! Él no tenía derecho de tratarme así

—¡Ah y para la próxima asegúrate que un espejo con este al frente! —Miré detrás de sus hombres y entonces me di cuenta de que él me había visto cuando firme los papeles en ropa interior.

Estaba roja de la furia y no sabía cómo reaccionar, si agachar mi cabeza de la vergüenza o lanzarme y romperle toda la cara.

—Señor Fox, creo que ya obtuvo lo que quería, le pido de manera respetuosa le solicito que salga —habló Ale. Él obedeció y salió con una sonrisa triunfante, en mi interior solo deseaba que en pocos días esa sonrisa fuera borrada.

—Perdón Ale, sé que no te gustan este tipo de cosas, pero tú misma viste que está loco.

—Si Dafne se logra enterar de algo así esto no terminará bien, deberías tener cuidado.

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