Entrar Via

Mi peligroso cuñado se enamoró de mí, ¡UNA GORDITA! romance Capítulo 12

—¡Te amo! ¡Te amo! —repetía, mientras besaba mi mejilla— Te amo tanto Nesi, eres la mujer de mi vida.

—Yo también te amo —respondí.

—Quiero que seas mi esposa —Sus palabras me sorprendieron—. Sé qué no es la propuesta romántica como todas, pero de verdad no puedo esperar más.

—Tomás, apenas y saldré de la universidad.

—Para mí no importa, solo quiero estar a tu lado para siempre.

—¿Por siempre? — pregunté

—Por siempre mi amor.

(...)

Su propuesta de matrimonio fue tan simple, me tomó sorpresa cuando me lo pidió, pero vi en sus ojos sinceridad, amor, al menos eso creí, nunca me importó que no se tratase de una cena o alguna otra sorpresa, yo de verdad lo amaba y para mí fue la mejor propuesta de matrimonio.

—Genesis ¿Estas bien? —Preguntó mi amiga.

—Si, Leyla. Me encuentro muy bien —Mi mirada se encontró con la suya, él me veía con melancolía, yo lo hacía de manera desafiante.

Tómas había sido el hombre más importante de mi vida, con él perdí mi virginidad, él fue el primero y no ha habido nadie más. Yo de verdad llegué amarlo con toda el alma.

Regresé mi mirada hacia mi amiga —¿Quién rayos invitó a ese imbécil? —Cuestionó Leyla—. No quiero imaginarme cosas, pero tengo la sospecha de que tu hermana tiene algo que ver.

—No creo que Dafne sea capaz de hacer eso. —intervino Will

—Mi amor, tu siempre inocente. Dafne es el diablo en persona, desde lo sucedido con ese idiota, nunca pidió perdón, ni siquiera explicaciones a Génesis, sus únicas palabras fueron “Él siempre me quiso a mí, solo te hice un favor”

—¡Ya basta! No me interesa quién lo invitó, lo que me enoja es que él haya aceptado venir —tomé una copa de vino de un mesero que pasaba por ahí y lo tomé de un solo.

—¡Genesis! No haga eso —Leyla me quito la copa vacía—. Vamos a sentarnos lo más lejos posible —sugirió mi amiga.

Caminamos hasta quedar lo suficiente lejos de Tómas y su familia, ya que él venía acompañado por ellos.

Minutos después, el presentador inició con la ceremonia

—Buenas noches a todos. Sean bienvenidos a la celebración del compromiso de Ethan Fox y Dafne Wood… —todos los presentes aplaudieron—. Primero vamos a recibir a los padres de la novia, Matias y Samantha Wood

Mis padres fueron los primeros en ingresar, mi madre estaba hermosa y qué decir de mi padre, a pesar de sus años se veía guapísimo.

Mientras observaba a mis padres, me encontré con los ojos de Tómas, estaban fijos hacía mi. Sostuve la mirada hasta que fue él quien la desvió en esta ocasión. Mis padres subieron al escenario y mi madre tomó el micrófono.

—Si usted es parte de esta ceremonia, siéntase orgulloso ya que significa que es importante para la familia Wood...—Mi madre tenía tal carisma con el micrófono, como si fuera una presentadora de televisión, era como si estuviera acostumbrada a hacer esto —Ahora recibamos con un fuerte aplauso al nuevo integrante de la familia Ethan Fox…

Ethan apareció desde la parte de atrás y mientras todos le aplaudían él caminaba hacia el frente. En verdad odiaba a ese tipo, porque aunque quisiera que se viera el hombre más horrible, siempre lograba verse más guapo.

Subió hasta donde se encontraban mis padres. Arreglo su saco y su camisa. A mí me parecía que era demasiado narcisista.

—Ahora recibamos a nuestra querida hija Dafne Wood —los aplausos no se hicieron esperar. Mi hermana ingresó con un vestido color menta, eso resaltaba sus ojos y qué decir de su Figura, se notaba que había sido hecho a su medida.

Ella entraba cuál modelo era, se notaba que las cámaras la adoraban. Desfilaba como se tratase de un certamen de belleza o la pasarela de modelaje. No podía negar que un sentimiento de envidia y celos se instalaron en mí.

Ella siempre había sido perfecta, siempre elegida por sobre mí, y ahora ella se casaría y cumpliría la ilusión que un día ella me rompió.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi peligroso cuñado se enamoró de mí, ¡UNA GORDITA!