Carolina le echó una mirada cortante, y sin decir una sola palabra más, se dio la vuelta y se fue, sin mirar atrás ni un instante.
Tan decidida y resuelta como siempre.
Patricio, al ver la escena, soltó una leve risa.
—Alexandro, un día de estos te invito a comer.
Apenas terminó de decirlo, ni siquiera se molestó en firmar la hoja de liberación y salió corriendo tras Carolina.
Alexandro se quedó ahí parado, viendo cómo ambos se alejaban uno detrás del otro. El hecho de que Carolina lo tratara con tanta distancia le hacía hervir la sangre, pero, en el fondo, lo que sentía era una mezcla de emociones imposible de descifrar.
Ella se había ido con Patricio. Ella lo había escogido, otra vez.
Igual que hace cinco años, la persona que Carolina elegía nunca era él. Su matrimonio solo había sido una consecuencia de la presión que Fabián le había puesto, de la necesidad de unir a la familia con los Ortiz.
Ni entonces ni ahora, Carolina lo había tenido jamás en su corazón.
...
Dentro del carro de Patricio, ambos se alejaban del lugar y el celular de Carolina no dejaba de sonar. Eran llamadas del hospital: la situación de Magdalena era crítica, los especialistas no encontraban solución y le pedían que regresara cuanto antes.
Tras colgar otra llamada, Carolina apoyó la frente en la mano, agotada.
Así que era eso. Ahora entendía por qué Alexandro había ido a sacarla: todo era por Magdalena.
Soltó el aire con un suspiro que parecía arrastrar una montaña de sentimientos.
No sabía ni cómo describir lo que sentía en ese momento.
Patricio, con un cigarro en la boca y ambas manos en el volante, la miró de reojo.
—Te llevo al hospital.
Carolina solo lo miró un instante, sin responder. Patricio entendió el mensaje y arrancó directo hacia el hospital.
Al llegar afuera del quirófano, una asistente se apresuró a entregarle la bata quirúrgica.
—Profesora Carolina, la paciente aún no despierta. El director pidió que, por favor, entre usted esta vez.

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Venganza: que Él Viva Arrepentido