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No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 1331

Los regalos en efectivo que habían traído los invitados no eran cantidades menores.

Ahora que la familia Cortés y la familia Vidal se habían unido, nadie en todo San Lirio se atrevería a subestimar jamás a los Cortés provenientes de Puerto Alba.

Noel acompañó a Nanette a la sala de descanso para que reposara un rato.

—¿Estás cansada?

Ella negó con la cabeza.

—Cansada no, pero sí tengo un poco de hambre.

—¿No desayunaste bien?

Nanette sonrió.

—Tenía miedo de que no me cerrara el vestido de novia, así que no me atreví a comer mucho.

Noel frunció el ceño en tono de reproche.

—Cuando nació Aarón, el doctor dijo que estabas demasiado delgada y, por eso, sufriste mucho. ¿Acaso no aprendiste la lección?

Nanette le hizo un tierno puchero.

—Entonces ve a traerme algo de comer.

—Está bien. Espérame aquí, vuelvo en seguida.

En la puerta, Noel se topó con Gael.

—Entra a hacerle compañía. No me gusta dejarla sola.

—Claro —asintió Gael.

Al escuchar la conversación, Nanette no supo si reír o llorar.

—Es demasiado precavido.

—Después de todo lo que han pasado, es normal que mi cuñado haya quedado con ciertos traumas —comentó Gael mientras ella palmeaba el asiento a su lado para que se sentara.

Nanette le acomodó el cuello del traje.

—Este traje... creo que te lo compré cuando recién nos conocimos.

—Sí —respondió él—. Lo he guardado todo este tiempo. Nunca quise usarlo en el día a día, pero hoy era la ocasión perfecta.

Ella le dedicó una sonrisa suave.

—Tenía mucho miedo de que no vinieras hoy.

—Elisa tenía razón —dijo Gael, bajando la mirada—. Si no venía, sería demasiado egoísta de mi parte.

Solo pensar en sus propias emociones lo había hecho olvidar por completo a todas las personas a su alrededor que se preocupaban por él y que sufrían al verlo en ese estado.

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