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No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 554

—Soy un hombre que ya bordea los setenta años. Noel es mi único hijo. Cuando mi esposa quedó embarazada de él, ya se consideraba una gestación de alto riesgo. Estuvo a punto de perder la vida para traerlo al mundo.

»Desde que nació, lo atesoramos más que a nada. Pero sabemos que Noel no es solo nuestro hijo; sobre sus hombros recae la responsabilidad, el honor y la continuidad de la familia Cortés.

»Por eso, desde que aprendió a hablar, comencé a prepararlo.

»Fue precisamente debido a mi educación estricta que surgieron tantos malentendidos entre nosotros. Sin embargo, nunca me arrepentiré de cómo lo crie.

»Era la única manera de asegurarme de que madurara temprano y de que estuviera listo para asumir el peso de nuestro apellido.

»Srta. Larco, ¿comprende lo que le estoy diciendo?

Nanette asintió con una expresión serena.

—Lo comprendo. Sus intenciones son las mismas que las de muchos padres, la única diferencia es la magnitud de la responsabilidad que recae sobre él.

Joaquín se mostró bastante satisfecho.

—Eres una joven muy comprensiva. Para ser sincero, en este primer encuentro me has causado una excelente impresión. Me agradas.

—Gracias —respondió Nanette.

—Y porque Noel tiene sobre sus hombros una responsabilidad tan grande, su matrimonio no puede tomarse a la ligera. La persona que lo acompañe debe ser alguien que sume gloria a nuestra familia y que sea capaz de luchar codo a codo con nosotros. ¿Lo entiendes?

Nanette le ofreció una sonrisa que no llegó a sus ojos.

—Por lo tanto, su prometida solo puede ser la Srta. Zamora.

—Así es, solo puede ser Jovita. —Joaquín escrutó la expresión de Nanette.

Su rostro seguía calmado, sin rastro de impaciencia ni frustración.

¿Acaso de verdad no sentía nada romántico por Noel?

—Sin embargo, tampoco soy un viejo anticuado —añadió Joaquín—. Si Noel realmente está enamorado de ti, puedo permitir que estén juntos.

Nanette pensó que había escuchado mal.

Pero, casi al instante, comprendió el mensaje oculto.

—¿Como su amante secreta? ¿Viviendo escondida en las sombras por el resto de mi vida, sin poder salir a la luz?

—Ese es el precio que tendrías que pagar para estar con él —sentenció Joaquín—. Y es el límite máximo de lo que estoy dispuesto a tolerar.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

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