Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 787

—No me estoy rindiendo ante el poder de la familia Cortés ni el de los Zamora, estoy cediendo por mis propios sentimientos.

—Si me aferro a este amor, inevitablemente le causaré problemas a la persona que amo, e incluso consecuencias inimaginables.

—Prefiero que él viva tranquilo. Si él está bien, entonces todo está bien.

Joaquín Cortés observó a la joven de presencia imponente y serena. Guardó silencio durante largo rato.

Esa entereza y seguridad nacían desde lo más profundo de su ser; no eran algo que se pudiera fingir.

Se preguntó qué clase de padre podría criar a una hija tan excepcional.

Él, que siempre había lamentado no tener una hija, en ese momento sintió cierta envidia.

—Ulises, trae eso.

Cuando Ulises se acercó, llevaba una tarjeta bancaria en la mano.

Nanette la miró de reojo con ganas de reír.

No esperaba que esa clase de clisés le ocurrieran a ella.

—Señorita Larco, esto es una muestra de buena voluntad del patrón. También es su manera de pedir disculpas. La verdad, al patrón le pesa que usted no pueda ser su nuera.

Nanette alzó la vista y le sonrió a Ulises.

—¿Cuánto hay aquí?

—Veinte millones.

Nanette se giró hacia Joaquín con una suave sonrisa.

—Don Joaquín, ¿este dinero es mío ahora?

Él hizo un gesto con la mano.

—Por supuesto.

—Perfecto. —Nanette se puso de pie y tomó la tarjeta con ambas manos—. Ya que es mío, puedo usar este dinero como mejor me parezca.

Acto seguido, colocó la tarjeta frente a Joaquín.

—En San Lirio tenemos un orfanato. Hay muchos niños con discapacidades físicas. Le pido el favor de donar este dinero a esa institución para que esos pequeños puedan tener una vida mejor.

Joaquín se quedó mudo por un largo instante.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó