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¡No te metas con la Cenicienta! romance Capítulo 1223

Ahora, cada vez que Alonso mencionaba a Estrella, casi siempre lo hacía con los dientes apretados.

Ese resentimiento parecía ser tan grande que deseaba hacerla pedazos.

—Ustedes sí que...

¿Qué?

Daniel ya no pudo seguir hablando. ¿Hasta cuándo iba a durar este ciclo de venganzas?

Sin embargo, no dijo esas palabras en voz alta.

En el pasado, siempre se había puesto del lado de Estrella, pero esta vez...

Incluso si todo había sido un error de cálculos.

El precio de aquel error había sido demasiado alto.

...

Por otro lado, cuando Callum Harrington recibió la noticia de que Marcelo seguía vivo, le costó creerlo.

Frunció el ceño y miró a Malcolm.

—¿La información es confiable?

Malcolm asintió.

—¡Casi segura!

Al fin y al cabo, los rumores no surgían de la nada.

Si se estaba corriendo esa voz, lo más probable es que fuera cierto.

Callum se quedó en silencio.

El aire del estudio se detuvo por un instante.

Callum no volvió a hablar y la expresión de su rostro pareció congelarse.

Sus dedos tamborileaban, uno tras otro, sobre el brazo de la silla.

Nadie podía descifrar qué estaba pensando en ese momento.

Pero el cambio en sus ojos se volvió intrigante.

Malcolm tampoco dijo nada, esperando las órdenes de Callum.

No supo cuánto tiempo pasó.

Callum soltó una risa seca.

—Esto se está poniendo interesante.

¡Así que el tipo no estaba muerto!

—¿Por qué no murió? ¿Y por qué se hizo pasar por muerto?

¿Por qué seguía con vida, y por qué había muerto en primer lugar?

Más bien, la verdadera pregunta era: ¿por qué fingió morir antes y ahora resulta que está vivo...?

Había pasado tanto tiempo sin tener noticias de Marcelo. Estaba claro que se habían escondido muy bien.

—Me maté tratando de que ella se divorciara de Alonso, e incluso borré todo rastro suyo en Nueva Cartavia.

—¡Y resulta que al final, solo le estaba haciendo un favor!

No dejar ni un solo rastro de Estrella en el mundo, ¿no era eso exactamente lo que ella quería?

En ese momento, el tono de Callum estaba cargado de peligro.

Era la primera vez que lo engañaban de esa manera. Esa hermana suya sí que tenía agallas.

¡Y Marcelo, estaba igual de loco por seguirle el juego!

—Envía gente a buscarla. Quiero preguntarle si me vio cara de estúpido.

¡Callum estaba a punto de volverse loco de la ira!

Apenas podía creer que, en su vida, alguien lo hubiera tomado por idiota.

¡Estrella y Marcelo se habían pasado de listos!

—¿Solo le va a preguntar si le vio cara de estúpido? —soltó Malcolm.

En cuanto pronunció esas palabras, el aire del estudio se enfrió de golpe. Malcolm se dio cuenta de su error y añadió rápidamente:

—¡Enviaré gente a buscarla de inmediato!

Al sentir la evidente hostilidad de Callum, Malcolm dio media vuelta y salió apresuradamente.

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