Naturalmente, Callum no quería ceder tanto.
Con todas las minas que había en las regiones del noroeste y norte, ella quería adueñarse de todo; qué apetito tan voraz.
Al final, ¡Callum se marchó hecho una furia!
Lucio se acercó por detrás de Estrella.
—¿Cree que el señor acepte?
Lo había escuchado todo.
¡Y además había visto algo llamado "duda" en el rostro de Callum!
Sorprendentemente había dudado y no había rechazado de plano la condición que Estrella le había impuesto.
¿Qué significaba eso? Era más que evidente...
—Todo dependerá de qué tan importante sea Cintia Echeverría para él. De cualquier forma, el hombre no está en manos de papá, así que no tengo nada que perder —respondió Estrella.
Luego, continuó con sus estudios.
—Me parece que tu hermano realmente cayó profundo esta vez —comentó Jana Montalbán.
Se lo decía mientras le enseñaba a Estrella.
Estrella se quedó pensativa.
¿Realmente había caído?
Había que admitirlo, ¡eso parecía!
Estrella soltó una risita.
—¡A mí también me sorprende! Entonces, ¿te casarás con él?
El estatus de Jana en Oricalco tampoco era algo que pudiera subestimarse.
Alguien como ella, ¿realmente aceptaría a un hombre como Callum, que ya tenía a alguien más en su corazón?
¿Un hombre que estaba dispuesto a pagar cualquier precio por otra mujer?
Esa clase de persona...
Sin importar cuán poderosa fuera la familia Harrington, una mujer de la familia Montalbán jamás se rebajaría a eso, ¿verdad?
Pero al escuchar la palabra "casarse", Jana se echó a reír.
—¿Casarme?
—¿Qué pasa?
—¿Acaso tienes una idea equivocada de lo que significa casarse en nuestro mundo?
Estrella parpadeó confundida.
—Para gente como nosotros, el matrimonio no es más que una transacción para obtener lo que necesitamos. No tiene nada que ver con esa cursilería de formar un hogar feliz.
Estrella y Rocío se miraron sin saber qué decir.
En ese momento, cuando Jana pronunció la palabra "matrimonio", no había la más mínima emoción en su voz.
¡Incluso si todo era un simple acuerdo!
Dentro de ese acuerdo, si Callum quería seguir enredado con Cintia, Jana no lo permitiría.
Estrella lo entendió perfectamente, y se sintió un poco sorprendida.
Al parecer, esta Jana Montalbán era una mujer de armas tomar...
Una alianza entre ella y Callum, en términos de beneficios, era sin duda insuperable.
Pero no estaba dispuesta a soportar que nadie le viera la cara de tonta.
Por otro lado.
Callum no se había marchado de inmediato.
Se quedó en el auto fumando un cigarrillo tras otro.
Malcolm lo observó a través del espejo retrovisor, y justo en ese momento, sonó el celular de Callum.
¡Era una llamada de David!
Seguramente venía de parte de Maxwell.
Callum contestó.
—Don David.
—Señor, le solicitan que regrese de inmediato.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡No te metas con la Cenicienta!
Está interesante la novela pero no sé qué pasa al estar en el capítulo 884 y adquirir monedas no está funcionando solo muestra el mensaje error qué pasa...