Pero, ¿podría ella manejarlo sola?
¡Tenía en contra a Alonso Echeverría y a Callum Harrington al mismo tiempo!
Pensar que ahora ambos la odiaban, hizo que Marcelo cerrara los ojos.
—¿Dónde está Alonso ahora?
—¡Apenas nos fuimos, apareció!
—¡Já! —bufó Marcelo.
Por su repentina desaparición, Cintia se había peleado con Callum, y Callum con Estrella.
¡Y ahora...!
Cintia moría de repente.
Así que ahora eran Callum y Alonso yendo tras Estrella.
Marcelo nunca imaginó que las cosas terminarían así.
Que algún día, Alonso y Callum se unirían en el mismo bando.
—¿Cuál es la situación actual de Callum Harrington?
—Aún no tenemos los detalles exactos —respondió Eduardo—. Solo sabemos que esta mañana regresó al Castillo Harrington, luego salió solo, ¡pero es seguro que le seguirá dando problemas a la señorita Estrella!
El asunto de Cintia no iba a terminar tan fácilmente.
—...
¡Al escuchar eso, Marcelo se sumió en un silencio total!
Él sabía muy bien que Callum la haría pagar por esto.
Al ver que Marcelo no decía nada, Eduardo continuó:
—¡Probablemente tampoco podamos regresar a Oricalco por las vías normales!
Incluso si querían volver, tendrían que buscar otra manera; no podían hacerlo a la vista de todos.
Tal como le pasó a Alonso Echeverría...
¡Estaban vetados!
En esta situación, ¡solo podían moverse por el mercado negro y las rutas ocultas!
—Prepáralo todo, vamos a regresar —dijo Marcelo, con los ojos cerrados.
Simplemente no podía estar tranquilo...
Esta vez no la molestaría, le juraba que no lo haría. Solo vigilaría desde las sombras; si Alonso o Callum intentaban lastimarla, él intervendría en secreto.
Al escuchar que volverían a Oricalco, Eduardo asintió.
—Iré a organizar todo ahora mismo.
Sabía que Marcelo nunca soltaría a Estrella por completo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡No te metas con la Cenicienta!
Está interesante la novela pero no sé qué pasa al estar en el capítulo 884 y adquirir monedas no está funcionando solo muestra el mensaje error qué pasa...