Por el contrario, le resultaba más creíble pensar que era Marcelo quien la protegía.
—Así es, no ha llegado ningún reporte —confirmó Diego.
Ninguna noticia.
Entonces no había duda, Marcelo la estaba cubriendo.
¡Marcelo, otra vez Marcelo!
Alonso colgó el teléfono bruscamente. Su coche salió disparado por el portón, quemando llanta a toda velocidad.
Intentó llamar a Estrella a través del bluetooth del auto.
Sin embargo, en su estado de furia, parecía haber olvidado que ella lo había bloqueado hacía tiempo.
***
Estrella llegó al hospital.
Ivana la esperaba abajo. Al verla bajar del coche, se acercó de inmediato.
—Estrella.
—Ivana.
—Eliana está en las últimas, ha estado insistiendo en verte.
Al escuchar que Eliana se estaba apagando, Estrella sintió una opresión en el pecho.
—¿Por qué Eliana reaccionó así al enterarse de que me casé con Alonso?
Por teléfono, Ivana le había dicho que, tras saber de su matrimonio con Alonso, la anciana había entrado en crisis pidiendo verla.
Ivana negó con la cabeza.
—No sé los detalles, dice que solo te lo dirá a ti.
Estrella sintió una punzada de inquietud.
Era como si casarse con Alonso, además de ser un infierno personal, fuera un error mucho más grave de lo que imaginaba.
Malcolm seguía a Estrella de cerca.
Cuando ellas entraron a la habitación, él hizo una llamada para dar instrucciones.
Su voz sonaba gélida:
Al decir esto, Eliana no pudo contener el llanto. A pesar de los años, recordar aquella escena le destrozaba el corazón.
Estrella sintió que el mundo se le venía encima.
Sintió un nudo en la garganta que le dificultaba respirar.
—¿Qué dices? —la miró incrédula—. ¿Mi mamá no murió de enfermedad?
¿Qué tenían que ver los Echeverría?
Eliana siempre le había dicho en el orfanato que su madre había muerto enferma. ¿Por qué ahora cambiaba la historia?
—¿Cómo pudiste casarte con ellos? Podías haberte casado con cualquiera, ¡menos con un Echeverría! —repetía Eliana entre sollozos, con el rostro bañado en lágrimas.
Estrella respiraba agitadamente.
—¡Dime qué pasó! En el orfanato me dijiste que murió enferma. ¿Qué tienen que ver los Echeverría en esto?
¿Qué había sucedido realmente?
Sentía como si un huracán le hubiera entrado en la cabeza, destrozando todas sus certezas con su rugido.
—Fue la familia Echeverría... Ellos la mataron. ¡Fue el padre de Alonso! ¡Su padre mató a tu madre!

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