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¡No te metas con la Cenicienta! romance Capítulo 951

En los tres días posteriores a la llamada de Estrella, las cosas en Inglaterra empezaron a torcerse.

Antes, cada vez que Amos se topaba con Callum Harrington, solo le tocaba agachar la cabeza y tragarse el coraje.

¡Todo por culpa de aquella mujer del pasado...!

Por lo que, sin importar cuánto le ladrara Callum, él jamás se defendía.

Pero en esos tres días, empezó a devolver los golpes.

¡Y sus estrategias eran cada vez más implacables!

Eso hizo que el humor de Callum anduviera por los suelos, pues no solo le daba guerra a él, sino que incluso Marcelo Castañeda salió raspado en el proceso.

¡En la cava subterránea!

Callum descorchó una botella de vino.

—Amos no es el idiota inútil que me pintaste —comentó Marcelo.

Por lo que Callum siempre le había contado, Amos no era más que un fracasado.

¡Pero ese supuesto fracasado fue quien se robó el corazón de aquella persona!

Así que siempre que Callum arremetía contra Amos, este se comportaba como un completo inútil... ¡Pero ahora!

Marcelo ya no creía el cuento de que Amos era un inoperante.

—¿De verdad crees que lo que ha pasado en estos tres días es obra de su cerebro? —preguntó Callum.

—¿Acaso no lo es?

—A él no le da la cabeza para planear algo así —declaró Callum con tono frío.

A fin de cuentas, lo conocía de años, y se habían enfrascado en infinidad de disputas.

En el pasado, Amos también intentaba contratacar, ¡pero para Callum eso eran puras cosquillas!

En pocas palabras, la capacidad de Amos no daba para más que eso.

Pero en la actualidad...

—¿Qué intentas decir? —preguntó Marcelo.

—¡Que lo más probable es que Estrella lo esté apoyando!

Arrebatarles de las manos un cargamento de ese nivel no era algo que cualquiera pudiera organizar.

Y si le sumaban la llamada de Estrella de hacía tres días.

Era innegable que, por culpa de Alonso Echeverría, ella se había declarado su enemiga abierta.

Marcelo frunció el ceño; su rostro se oscureció de golpe al oír que Estrella estaba del lado de Amos.

—¿Y ahora qué hacemos?

—¿No querrás decir que se desengañó de ti? —Callum levantó una ceja.

Si de decepciones se trataba, para él, el blanco era Marcelo.

—¡Pero ella también está saboteando los negocios de la familia Harrington! —replicó Marcelo.

Callum no supo qué responder.

—Al final del día, para ella, la familia Harrington terminó siendo exactamente igual a la familia Echeverría.

Antes se había frenado por el lazo de sangre.

Pero ahora estaba claro que los trataría con la misma moneda que a los Echeverría.

Callum sintió una punzada en el pecho, y se quedó sin palabras.

Esa chiquilla imprudente, cuando la encontraran, tendría que darle un buen correctivo, ¡cómo era posible que se volviera en su contra!

...

En Mar de Ámbar.

Amos se dirigió a Alonso Echeverría.

—Los consejos de tu cuñada sí que resultaron útiles. No tienes idea de la cara de coraje que debe tener Callum ahora mismo.

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