Si la persona estuviera en Mar de Ámbar, no era lógico que a estas alturas aún no la hubieran encontrado.
Mar de Ámbar no era tan grande...
Durante todo este tiempo, habían puesto el lugar patas arriba buscando en secreto a Estrella, pero no había rastro de ella.
Sin embargo, descubrieron un detalle.
—El que está asesorando a Amos no debe ser solo la señorita —comentó Malcolm tras pensarlo un momento.
Callum arqueó una ceja al escucharlo y lo miró.
—¿Qué quieres decir?
—Debe haber alguien más operando desde las sombras en Mar de Ámbar.
—¿Alguien en las sombras?
Malcolm asintió.
—Así es.
Callum se quedó en silencio.
*¿Alguien en las sombras?*
—¿Y no podría ser Estrella?
Malcolm negó con la cabeza.
—No es la señorita. Amos lleva constantemente a su gente a esa villa para tener reuniones. Y por lo visto, acatan sin chistar las órdenes de quien sea que esté allí.
—¿Quién podrá ser? —murmuró Callum.
Alguien capaz de someter a Amos no podía ser una persona común.
—¡No lo sabemos! —admitió Malcolm—. Nuestra gente ni siquiera puede acercarse; la seguridad es impenetrable.
Desde que Malcolm descubrió la existencia de ese lugar, se había estado rompiendo la cabeza tratando de averiguar quién se escondía adentro.
Pero sin importar qué métodos usaran, era imposible acercarse.
—Esto se pone interesante —dijo Callum—. Esa chiquilla está moviendo los hilos desde atrás, y además hay alguien en Mar de Ámbar a quien Amos obedece.
Cualquiera que pudiera tener a Amos bajo control era de cuidado.
—Por lo tanto, las probabilidades de que Amos gane este enfrentamiento contra el general Ritter son bastante altas —concluyó Malcolm.
Callum volvió a guardar silencio.
*¿Altas?*
Pero no iba a ser nada fácil. El poder de ese viejo zorro de Ritter estaba demasiado arraigado; no era tan sencillo como imaginaban.
¡Y pensar que Alonso Echeverría había matado a Mónica Galindo solo para proteger a Estrella!
Tras comprender el verdadero motivo del enojo de su hermana, Callum hizo concesiones por primera vez en su vida.
...
Una vez que aclaró sus pensamientos, Callum quiso llamarla, pero sabía que ella le cortaría la llamada.
Al final, se limitó a enviarle un mensaje de texto: *Antes, tu hermano no supo entenderte. Si estás a salvo con Amos, quédate ahí tranquila. No te involucres en los asuntos con Ritter.*
El general Ritter era un hombre demasiado peligroso.
¡Callum seguía muy preocupado!
A fin de cuentas, ese viejo también quería la cabeza de Estrella...
...
Mientras tanto, en Valle de Silvana, Estrella se sorprendió un poco al leer el mensaje de Callum.
Sin embargo, su expresión se mantuvo impasible.
Rocío le sirvió el almuerzo. La comida allí era sumamente sencilla.
Al ver que el plato era completamente vegetariano otra vez, Estrella suspiró.
—Creo que llevamos tres días sin comer carne, ¿verdad?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡No te metas con la Cenicienta!
Está interesante la novela pero no sé qué pasa al estar en el capítulo 884 y adquirir monedas no está funcionando solo muestra el mensaje error qué pasa...