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Nunca conoces a quien tienes al lado (Aurora y Mateo) romance Capítulo 1146

Había una hilera de faroles en el puente, así que estaba bastante iluminado y la reconocí al instante. Tenía el celular en la mano y miraba para todos lados, como si no supiera si esperaba a Mateo o a alguien más.

Qué raro. ¿No debería haber llegado ya?

La curiosidad y la preocupación me ganaron. No quería aparecer de golpe y que Camila me viera, porque tal vez Mateo tenía algo planeado y yo iba a echarlo todo a perder. Me agaché detrás de un árbol enorme y me quedé observándola.

El viento del río podía cortar la piel de lo helado que estaba. Me subí la capucha hasta taparme bien y me cubrí la boca y la nariz con la bufanda, tratando de aguantar un rato más el frío.

Camila ya estaba que se subía por las paredes. Caminaba de un lado a otro del puente, nerviosa. Se había esforzado demasiado para verse bien: en pleno invierno, con una falda cortísima y un top ajustado. De lejos se veía provocativa, pero el frío debía estar matándola. Se abrazaba a sí misma mientras temblaba como una hoja.

Se me ocurrió que tal vez Mateo no la había citado para matarla él mismo, sino para dejarla congelándose ahí y humillarla. Vaya uno a saber qué pretendía con todo esto.

Pasó un buen rato y Mateo seguía sin aparecer. Ya tenía las manos y los pies como cubitos de hielo, y Camila seguro estaba igual. La vi recostarse contra el barandal, casi sin moverse, como si ya no pudiera dar un paso más.

En ese momento, un auto frenó justo al borde del puente.

¿Será Mateo?

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