Capítulo 33
¿Coquetearle para que me haga el favor?
¡Nunca!
¿Halagarlo?
Al mirar su expresión indiferente, simplemente no puedo.
Fijé mi mirada en sus ojos indiferentes, y después de un largo rato, pude decir:
-Por favor, ¿podrías darme tu voto? Esto realmente significa mucho para mí.
- ¿En serio?
Mateo sonrió, pero su expresión seguía siendo distante y despectiva.
Con esa sonrisa, mi corazón se llenó aún más de miedo.
Él me odia tanto que seguramente no me dejará ganar.
Pero, de verdad, no puedo irme de acá sin esos tres millones.
He dejado de lado mi orgullo y mi dignidad para
llegar hasta aquí, no puedo fallar ahora.
Alan, impaciente por la espera, le dijo a Mateo:
- ¡Dale! Toma una decisión y vota de una vez.
Fijé mi mirada en Mateo.
Mientras él no vote por la número 27, podré llevarme esos tres millones.
Pero, claramente, llegó aquí de la nada solo para arruinarme la noche.
¿Qué pues debía hacer?
¿Cómo podía lograr que me dejara en paz por una sola vez?
Mateo me miraba con una sonrisa que mezclaba burla y desprecio.
Mi corazón empezó a arrugarse.
Con esa expresión, casi podía estar segura de que estaba a punto de votar por la número 27.
Mi ansiedad creció sin control.
Cuando lo vi a punto de hablar, bajé corriendo del escenario, tomé su mano y lo miré con una súplica desesperada:
-Por favor, mientras no votes por la número 27, haré lo que tú quieras.
- Pues vaya, ¡qué forma tan descarada de pedir votos!

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Nunca conoces a quien tienes al lado (Aurora y Mateo)