Ricardo agarró con fuerza los hombros de Chiqui, quien le contó todo con detalle, y finalmente preguntó con tono de súplica: "¿Papi, realmente es mi mamá?"
Fue entonces cuando Ricardo entendió que había sido engañado por Rodrigo Paredes.
Natalia ya había conocido a Chiqui, y es más, le estaba tratando bien. Rodrigo lo sabía, Pero decidió ocultarle la verdad sobre Natalia...
Natalia y Chiqui ya se conocían desde hace mucho tiempo, ¡Aquella mujer que Chiqui llamaba mamá era ella!
Ricardo Respiró profundamente y dijo con rostro serio: "Sí, ella es tu mamá".
Chiqui abrió la boca: "Pero, mamá tiene un novio".
El novio de su mamá no era su papá.
Chiqui se sintió triste porque el novio de su madre no era su padre.
"¿Quieres que tu mamá regrese?"
"Por supuesto".
"¿Entonces puedes hacerme un favor?"
Chiqui miró la cara de Ricardo, se sintió confuso por un instante. Dejó la foto que tenía en la mano y se la pasó a su padre: "¿Vas a encerrar a mi mamá?"
¡Si Chiqui no le hacía caso, entonces encerarría a su madre!
¡Si se atrevía a encerrar a su madre, Chiqui nunca perdonaría a su padre!
"No".
"¿Quieres ir a vivir con tu mamá ahora mismo?"
"Sí".
"Entonces, esta noche, buscaré a alguien para llevarte allí. A partir de hoy te irás a vivir con ella, te mantendrás a su lado y mantendrás contacto conmigo en todo momento, ¿de acuerdo?"
"Papá, ¿quieres que sea un espía?"
Chiqui era inteligente, ¡sabía que papá quería que vigilara a mamá!
"Sí, tu trabajo es seguirle todos los días, no dejes que otros hombres se acerquen a ella, ¿puedes hacerlo?"
Chiqui frunció el ceño, medio creyendo y medio dudando: "Pero, ella tiene un novio".
No podía entender por qué el novio de mamá no era su papá.
"Si tu mamá encuentra un nuevo novio, no volverá a casa conmigo, entonces tampoco podrás verla cuando quieras, ¿quieres a tu mamá?"
Ricardo explicó con paciencia.
"Padre de Chiqui, ¿cómo puedes dejar a Chiqui solo? ¿Cómo puedes dejármelo a mí? ¿No te preocupa que pueda lastimarle?"
¡Cómo podía a ese hombre preocuparle más el trabajo que la familia! No era de extrañar que trate mal a Chiqui.
A pesar de que Natalia sentía lástima por Chiqui, estaba muy enfadado con aquel hombre.
El guardaespaldas nunca había visto a Natalia antes, pero sabía que ella era una persona muy estimada por el Sr. Roldán, así que explicó con paciencia: "Señorita, realmente no tengo opción. Chiqui es mi vida, pero tengo que trabajar y no tengo tiempo para cuidarle. Realmente te agradezco".
Después de decir esas palabras, el guardaespaldas se preparó para levantarse y marcharse.
Natalia nunca había visto a un padre tan irresponsable, quería ir tras él, pero Chiqui la detuvo: "¿Mami, tú tampoco me quieres?"
Natalia se sintió mal al ver la cara de Chiqui llena de tristeza.
Inmediatamente se agachó para consolarlo: "No, Chiqui, te quiero mucho, pero él es tu papá, yo..."
"Si sientes que soy una carga para ti, entonces me voy."
Chiqui la soltó, las lágrimas seguían bajando de sus ojos: "Papá no me quiere, tú tampoco me quieres, así que me voy."
El guardaespaldas se sorprendió al ver toda la escena.
¿Ta bueno era Chiqui fingiendo? No le costaba nada llorar

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Pero… ¿¡Eres un Millonario!?