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Pero… ¿¡Eres un Millonario!? romance Capítulo 967

Chiqui estaba sentado a la mesa con un vaso de leche en la mano y bebiéndola a sorbos pequeñitos, parecía todo un caballerito.

"Buenos días".

"Mami, buenos días".

Chiqui saludó con una sonrisa de oreja a oreja.

"Hola, mi amor".

Natalia le plantó un beso en la mejilla a su hijo y luego se giró hacia Aarón: "¿Todavía te sientes mal?".

Aarón todavía sentía el mundo dando vueltas, "¿Este es tu hijo?".

"Chiqui, saluda".

Aarón hizo un gesto con la mano: "¿Tu hijo tiene algún problema en la cabeza o qué?".

Natalia frunció el ceño.

"Desde que se levantó ha estado dándole duro a los problemas de matemáticas, y son bien complicados".

Natalia pensaba que era otra cosa, ¿era todo por eso?

"Es que le gustan mucho las matemáticas".

"¿De verdad hay gente a la que le gustan las matemáticas?".

Aarón empezó a dudar de la vida.

"Y también es un genio jugando al ajedrez, ¿tú le enseñaste?".

"No, es que Graciela jugaba antes y yo me uní, así que aprendí".

Chiqui lo dijo con una vocecita clara.

Aarón soltó un grunido y se desplomó en el sofá.

¿Pero qué clase de hijo había tenido?

Natalia sabía que Chiqui era un niño listo y le pellizcó la nariz: "Vamos, come rápido que el auto ya está por llegar".

Chiqui terminó su desayuno y antes de irse le dio un beso a Natalia: "Mami, nos vemos en la noche".

Luego, Chiqui le echó un vistazo a Aarón: "Hermano Aarón, hasta la próxima".

Aarón cerró los ojos con resignación.

Cuando Chiqui se fue, Aarón se incorporó con malestar y dijo: "Natalia, dime, ¿cuántos años tiene tu hijo?".

"Seis años".

Natalia le ofreció a Aarón un plato de sopa: "Toma un poco de sopa para calentar el estómago".

Aarón tenía una expresión horrible.

Cuando era pequeña, la obligaron a vestirse de hombre, cambiaron su género en la identificación y, durante años, la forzaron a vivir como un hombre. ¿En aquel momento no tuvieron en cuenta que era una chica?

La cara de la madre de Aarón se tensó: "Aarón, lo que pasó antes... mamá lo lamenta mucho... tranquila, ahora podrás ser tú misma, tu padre, él...".

"¿Él ya tiene un hijo afuera?".

Aarón soltó una carcajada sarcástica, quería disgustar a su madre.

Pero no esperaba que su madre se quedara callada.

Parecía que había acertado.

Aarón quedó algo atónita: "Entonces, ¿qué se supone que haga ahora? ¿Declarar que soy una chica y casarme con un buen partido para no tener que pelear por la herencia de la familia Rivera con su querido hijo?".

Al enfrentarse a la mirada irónica de su hija, la madre de Aarón se sintió impotente y soltó un suspiro de resignación: "Tu padre dijo que te dará suficiente dinero para que no te falte nada el resto de tu vida".

"Ja".

Aarón soltó una risa fría: "¿Entonces vas a tolerar que tenga a otra mujer afuera?".

"Él dijo que traerá al niño para que yo lo críe".

La madre de Aarón se mostró incómoda: "Aarón, ya sabes, no puedo dejar a tu padre, por favor, hija, no te enfrentes a él, y mucho menos pelees con tu hermano por...".

Durante esos años, Aarón se había abierto camino en la familia Rivera con mucho éxito. No era que su madre no sintiera pena por ella, pero al fin y al cabo era una mujer, ¿cómo podría heredar la familia Rivera?

A Aarón le pareció irónico y cerró la puerta tras de sí con un portazo, estaba tan furiosa que no pudo contener las lágrimas.

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