Capítulo 284
Chloe sonrió y se inclinó para besarlo. Sus manos bajaron hasta su torso y comenzaron a desabotonar su camisa; tenerlo tan cerca la hacía desearlo profundamente. El sexo con Dante era una adicción que le encantaba.
Dante no perdió el tiempo. Con Chloe sentada en su regazo, le bajó la ropa interior de un tirón seco y se deshizo de su propio pantalón sin que ella se moviera de encima. La sujetó con fuerza de las nalgas, la elevó un poco y la dejó caer sobre su miembro de un solo golpe.
Chloe soltó un gemido y le clavó las uñas en los hombros mientras él seguía dándole estocadas rápidas y bruscas. Dante le dio un par de nalgadas mientras ella se quitaba la parte superior de la ropa, dejando libres sus tetas que rebotaban ante cada impacto.
Ella agarró la cabeza de Dante por el cabello y la guio a la fuerza hacia uno de sus pechos. Él la obedeció de inmediato, enterrando la cara en una de sus tetas y empezó a chuparle el pezón con desesperación, succionaba con fuerza mientras la seguía embistiendo desde abajo, haciendo que ella se arqueara por completo sobre él.
- Oh, amor, más... cógeme más... -decía Chloe entre gemidos, mientras enredaba sus dedos en el cabello de él.
Dante solo aumentó la fuerza de las estocadas.
Mientras le succionaba el otro pezón con fuerza, la sujetó de las caderas para que no se moviera, enterrándose en ella hasta el fondo en cada embestida. Chloe apretaba los muslos contra sus costados, gimiendo con fuerza en cada estocada.
- Oh, carajo, Chloe... -dijo Dante buscándole la mirada- Di que me amas mientras te cojo...
Chloe lo miró y sonrió. Lo besó de manera apasionada, metiendo su lengua hasta el fondo de su boca.
- Te amo, Dante. Te amo con locura -gimió ella.
Dante gruñó contra sus labios y la sujetó de las nalgas con violencia para levantarla y dejarla caer con todo su peso sobre él.
- Eres mía, carajo -soltó él con la voz ronca, golpeándola con un ritmo frenético.
Chloe echó la cabeza hacia atrás, soltando un fuerte gemido, mientras sentía cómo él la llenaba por completo. Dante no se detuvo; aumentó la velocidad de las embestidas, enterrándose en ella totalmente profundo hasta que ambos llegaron al límite, colapsando uno contra el otro.
- Chloe, en serio, amor. Tenemos que controlarnos -dijo Dante, recuperando el aire y recordando que el embarazo hacía que el sexo rudo fuera riesgoso.
Chloe se rio, todavía agitada. Lo miró con las mejillas coloradas y los labios hinchados.
- Es difícil, amor... y es tu culpa - dijo ella haciendo un mohín- Tú me enseñaste a hacerlo así y me encanta.
Dante soltó una risa ronca y le apartó el pelo de la cara.
Carajo, fui un excelente maestro entonces -dijo él con una sonrisa ladeada.
- El mejor -Chloe se acercó y besó sus labios con ternura- ¿Me vas a preparar la cena? Bebé y yo tenemos hambre.
Dante volvió a reír con fuerza ante su actuación infantil; se veía tan tierna que era imposible negarse a su petición.
** Natalia salía del elevador concentrada en su celular, abrumada por la carga de trabajo que implicaba la ausencia de la CEO Borges. Aunque Xavier estaba al frente de la empresa y del grupo Montenegro, ella se esforzaba por ser útil y evitar que él se saturara de responsabilidades.
Caminaba absorta en la pantalla cuando chocó de frente con un hombre que apenas murmuró una disculpa. Al detenerse para reclamar, Natalia notó que el sujeto llevaba una gorra negra calada hasta las cejas, ocultando sus facciones de manera sospechosa.

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