Capítulo 81
La respuesta de Dante no era la que Chloe esperaba.
Ingenuamente, ella aguardaba una negativa, pero su esposo era tan cínico que sus palabras bastaron para que se diera cuenta de la realidad: él solo veía en ella algo físico, un cuerpo que solo quería cogerse.
Ocultando la mezcla de coraje y tristeza que amenazaba con desbordarla, giró la mirada hacia su laptop y continuó con su tarea, fingiendo que sus palabras no la habían herido de muerte.
- Fui a una reunión con Volkov - habló Dante, respondiendo finalmente a la primera pregunta que ella le había hecho.
- Okey - Respondió Chloe sin apartar la mirada de su laptop.
- El balance está mal - dijo Dante, inclinándose para observar la laptop de Chloe.
Chloe se detuvo y le dirigió la mirada.
- Aquí, en el activo circulante- Empezó a explicar - Registraste el ingreso en el estado de resultados, pero no has conciliado el saldo en el balance general. Si la entrada de efectivo no se ha hecho efectiva, estás inflando tus activos.
Chloe escuchó atenta a la explicación de Dante.
Tenía razón. A pesar de ser un cínico y un infiel, en el mundo de los negocios seguía siendo impecable.
- Lo corrijo - Susurro.
En ese mormento, el sonido de una notificación rompió el silencio. Dante se levantó del sofá y caminó hasta su escritorio, donde había dejado su móvil. Al tomarlo, abrió el chat de un número desconocido; con una fotografía de Chloe platicando con un hombre en la universidad. Al pie de la foto, un mensaje que lo hizo hervir de ira:
"Ella también puede ser infiel, ¿no cree, CEO Montenegro?" Seguido de eso, recibió otra imagen. Esta vez era él, en una toma explícita con una de sus antiguas amantes teniendo sexo.
Dante levantó la mirada hacia Chloe. La pregunta que ella le había hecho hacía unos momentos lo hacía dudar ahora más que nunca. ¿Acaso ella ya sabía sobre sus infidelidades? ¿El mismo desconocido que lo contactaba a él también le estaba enviando las imágenes a ella?
- Listo - dijo Chloe al terminar de corregir el balance.
Cerró la laptop, pero antes de que pudiera levantarse, Dante ya estaba sobre ella. La levantó de un tirón para pegarla contra su cuerpo. Le estampó la boca en un beso, forzando la entrada de su lengua mientras una de sus manos se enredaba en su cabello para echarle la cabeza hacia atrás.
La otra mano bajó directo a sus nalgas, apretujándolas. Metió los dedos con fuerza entre la tela de su ropa, estrujando y pegándola a su erección para que sintiera lo que le estaba provocando.
Chloe terminó de manera brusca el beso, pero no podía apartarse de él; Dante la tenía sujeta con fuerza.
- Recuerda que tengo la regla - jadeó ella.
Se odiaba a sí misma por no poder negarse a ese hombre, por sentir cómo su cuerpo reaccionaba a pesar de saber que era un miserable infiel.

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