Sin embargo, al recordar que el hombre que había conseguido para su segundo matrimonio era muchísimo más guapo que el esposo de Milena Valiente, Rosalía se sintió un poco mejor.
A fin de cuentas, Milena, con lo superficial que era, se había casado con un hombre poco agraciado que además era un hijito de mamá. ¡A ella sí que le esperaban días de amargura!
...
Después de salir del trabajo, Sofía fue a buscar a Elena Navarro para ir de compras juntas.
Cuando estaba en el extranjero, Sofía solía usar blusas de tirantes y pantalones cortos; allá se adaptaba a las costumbres y no le parecía nada raro.
Pero en el país, vestirse así llamaría demasiado la atención.
Y lo más importante, la noche siguiente tenía que ir a la villa Vargas para cenar con su abuela y sus padres.
Si se presentaba vestida de esa manera, su madre definitivamente armaría un escándalo.
Por eso, decidió buscar un vestido largo y muy conservador en el centro comercial.
A la señora Vargas le encantaba que usara ese tipo de vestidos con aire de señorita recatada.
Cuello redondo y cerrado, sin que se asomara ni un centímetro de la clavícula.
Obligatoriamente con mangas, nada de mostrar los hombros.
La cintura debía estar marcada, pero sin quedar apretada, para no resaltar en exceso la figura.
El largo de la falda tenía que llegar hasta las pantorrillas.
Los zapatos no debían dejar a la vista los dedos de los pies.
Las uñas solo podían ir pintadas de un tono rosa muy pálido; cualquier otro color extraño estaba estrictamente prohibido.
El cabello debía llevarse largo, liso y negro, y no podía cortárselo demasiado.
El maquillaje tenía que ser sutil, y el labial, obligatoriamente, de un discreto color café.
Las joyas debían ser del mismo tono, nada llamativas, pero tampoco debían parecer baratas.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....