No obtuvo compasión de Aurora, solo desprecio:
—Lárgate.
Tras escucharla, el rostro de César se puso aún más pálido.
Por la presencia de Ricardo, no se atrevió a hacer más teatro. Se levantó, fingió llevarse la mano al pecho como si le doliera el corazón y salió de la habitación.
En cuanto se fue, Aurora volvió la mirada hacia el hombre que estaba junto a la cama, frunciendo el ceño y analizándola en silencio. El hombre frente a ella era guapo, elegante, transmitía una presencia imponente...
Pero tenía los ojos enrojecidos.
Se había molestado por su culpa.
¿Cómo era posible que en su vida anterior hubiera despreciado así a un tipo tan atractivo y noble?
Siempre lo ignoró, lo rechazó...
Durante un año de matrimonio, solo estuvieron juntos una vez.
Por suerte, esa vez él fue lo suficientemente apasionado.
Quedó embarazada.
De no ser así, quizá ni siquiera el divorcio los habría hecho compartir la cama de nuevo.
Pero ahora no era momento de pensar en eso. Lo que más le importaba era su pequeño:
—Cariño, ¿dónde está el bebé?
—¿Está bien nuestro hijo?
Ricardo bajó la mirada hacia su rostro ansioso; su preocupación no parecía fingida.
Él siempre pensó que a ella no le importaba en absoluto su propio hijo.
—Está en la sala de neonatos, dejé a alguien encargado de cuidarlo. No le pasará nada.
—Aurora, que intentaras sacar sangre del corazón de nuestro hijo sin mi permiso... Cuando te recuperes, tenemos que platicar de eso.
—Sé que nunca quisiste casarte conmigo. Da igual si fue por culpa de tu hermano o porque nunca te agradé. No voy a reclamar nada; ahora solo quiero a nuestro hijo —murmuró Ricardo, la mirada cargada de cansancio y decepción, con las venas rojas marcadas en los ojos. Parecía agotado, herido de verdad.
Como si ya no tuviera fuerzas.
Una y otra vez intentó ceder, una y otra vez trató de entenderla.
Y nunca consiguió ni una mirada suya.
Peor aún, ella estaba dispuesta a entregar a su hijo a su hermano.
No podía seguir soportándolo.
—Cuando te den de alta, hablaremos del divorcio.

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Renací en la Noche del Parto