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Rosas Renacidas con Espinas romance Capítulo 279

—Gracias, papá —musitó Celeste, forzando una sonrisa que se notaba más fingida que sincera.

Aunque las palabras de consuelo de Maximiliano resonaban en su mente, no lograba sentirse mejor. Era como si una piedra pesada le apretara el pecho, impidiéndole respirar con normalidad. Trató de convencerse de que todo estaba bien, pero la verdad es que ni siquiera así podía sentirse contenta.

Allí, en el escenario, la figura de Vanessa brillaba como un reflector directo a los ojos de Celeste: imposible de ignorar, imposible de soportar.

Ojalá pudiera desaparecer de una vez.

En su interior, Celeste pensó con amargura: Si aquel incendio de hace años se la hubiera llevado, si esa maldita hubiera muerto de una vez, ahora nada de esto estaría pasando.

...

Mientras tanto, Vanessa sostenía el trofeo y sonreía con esa calma elegante que la hacía parecer inalcanzable, aceptando con naturalidad los aplausos y miradas de admiración de todos los presentes.

Tras decir sus palabras de agradecimiento, bajó del estrado para acercarse al presentador. Nadie entendía qué pretendía, las miradas de sorpresa se cruzaban entre sí, pero Vanessa se mantuvo tranquila.

Nadie escuchó la conversación que tuvo con el presentador, pero al instante, él le cedió el lugar principal en el escenario.

—Gracias —dijo Vanessa, con educación, antes de tomar asiento frente a la computadora preparada para las presentaciones.

Sus dedos volaron sobre el teclado, introduciendo una serie de comandos que parecían imposibles para el común de los mortales. De repente, en la pantalla gigante del auditorio apareció la imagen del sistema de cámaras de seguridad de la escuela.

El auditorio estalló en murmullos y exclamaciones de asombro.

—¡No inventes! ¿Vieron eso? Así nomás y ya está adentro del sistema de cámaras.

—¿De verdad es solo una estudiante de prepa? Yo llevo diez años metido en el mundo de los hackers y ni así me atrevo a tanto.

—Pensé que era increíble porque sacaba puras calificaciones perfectas y hablaba varios idiomas… pero ¿también sabe hackear así de fácil? Hasta el sistema de la escuela lo abrió como si nada.

—Esta chava va a llegar lejos, qué bárbara. Cuando crezca, los viejos como yo vamos a quedar tirados en la playa por la ola que es ella.

...

En ese mismo instante, Celeste, que ya sospechaba lo que Vanessa iba a hacer, sintió que el miedo le recorría todo el cuerpo.

Miraba con angustia mientras Vanessa, en el escenario, se dirigía a todos con voz clara:

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