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Rosas Renacidas con Espinas romance Capítulo 292

Había quienes disfrutaban del alboroto y no perdían la oportunidad de echarle leña al fuego.

—Eso no puede ser, ella claramente trae maquillaje, ¿cómo se atreve a mentir?

—Las chicas nos conocemos entre nosotras, seguro es el famoso “maquillaje natural” del que tanto hablan.

—Yo ya no entiendo nada, si se maquilló, pues ya, ¿por qué no lo acepta? No es como si fuera algo vergonzoso.

—Ah, es que tú no sabes, cuando no quieren quitarse el maquillaje es porque, sin él, ni ellas mismas se aguantan. Capaz hasta asustan al espejo.

—Con maquillaje parecen una cosa y sin él, quién sabe qué monstruo salga.

—¿De qué hablas? Mejor mírate tú, con esa cara llena de granos y todavía te atreves a criticar a las demás —aventó Nayeli, fulminándolos con la mirada.

Violeta se cruzó de brazos y les soltó, con un tono sarcástico:

—La envidia deforma hasta el alma. Y ahorita se les nota lo feo, pero por dentro.

Si se trataba de responder con ingenio, Almudena no se quedaba atrás y, usando la jerga de su tierra, les reviró:

—Nuestra Vane nació bonita y de buen corazón, no como ustedes, que parecen sapos y, encima, igual de amargadas por dentro.

Al notar que las tres amigas no iban a dejarse, los otros se quedaron callados, bajando la cabeza.

Nayeli rodó los ojos con fastidio.

—Me encantaría verles la cara cuando se enteren de que Vane sí anda sin maquillaje.

Almudena remató:

—Van a morirse de la envidia por nuestra Vane, ya lo verás.

...

Mientras tanto, Ezequías ya no aguantaba más, se le agotó la paciencia. Fue directo a la caja de cartón, sacó una bolsa de toallitas desmaquillantes y, sin pensarlo dos veces, fue hacia Vanessa.

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