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Rosas Renacidas con Espinas romance Capítulo 368

Vanessa no le hizo caso. Se acomodó la ropa, se aseguró de estar presentable y salió de la habitación.

Esta vez, Reynaldo no la detuvo.

Al poco rato de bajar, Valeria llegó cargando un cambio de ropa.

Apenas vio cómo iba vestida Vanessa, a Valeria se le transformó el semblante, pensando lo peor. Se acercó de inmediato, preocupada.

—Vane, ¿qué te pasó? ¿Estás bien?

—No te preocupes, déjame cambiarme primero —contestó Vanessa, tomando la ropa de manos de Valeria y dirigiéndose directo al baño.

Solo cuando terminó de arreglarse y salió del baño, Valeria volvió a abordarla.

—Vane, dime la verdad, ¿alguien te hizo algo? —insistió Valeria, todavía inquieta.

La mirada de Vanessa se volvió más oscura, pero negó.

—No, solo me topé con un loco, pero no salí perdiendo.

En comparación con Reynaldo, Vanessa sentía que no tenía nada que lamentar. Al final, él fue el que terminó con varias mordidas de piraña.

Valeria notó que Vanessa no quería entrar en detalles, así que dejó de insistir.

Ambas regresaron al salón del evento. Justo en ese momento, el representante de Sociedad Anónima del Sol Naciente subía al escenario.

No era Reynaldo quien apareció, sino un hombre de unos treinta y tantos, con presencia de mando.

El hombre no se entretuvo con formalidades. Miró directamente a Vanessa y Valeria entre el público, y con una media sonrisa cargada de ironía, soltó:

—Supongo que ya saben que nuestro presidente es el líder de La Sombra del Amazonas, así que seré directo.

Vanessa se quedó un poco sorprendida. Al parecer, Reynaldo había ido a contarle todo a su representante.

Antes de que pudiera procesar más, el hombre continuó:

—Nuestro presidente de La Sombra del Amazonas le tiene mucha fe al futuro de Vitalis Synth, por eso queremos invitarlos a formar parte de La Sombra del Amazonas.

Aunque usó la palabra "invitar", el tono era tan duro y arrogante que no cabía duda de que lo tomaba como un hecho. Parecía convencido de que Vitalis Synth jamás rechazaría la propuesta.

Vanessa soltó una risita sarcástica y contestó sin dudar:

—Lo siento, pero Vitalis Synth no está interesado en unirse.

En cuanto dijo eso, el salón entero explotó en murmullos.

—¿Está loca? ¡Es La Sombra del Amazonas! Hay quienes matarían por estar ahí.

—Jamás había visto a alguien rechazar una invitación de La Sombra del Amazonas.

—¿De plano se le chispoteó el cerebro?

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