Pensó unos segundos y de pronto sus ojos brillaron.
—¡Ya me acordé! Se llama Vanessa.
...
Al mismo tiempo, Paloma alzó la mirada de golpe hacia Felipe, la voz cargada de urgencia.
—¿Estás seguro?
Felipe se dio un golpecito en el pecho, como jurando:
—Claro que sí.
Paloma insistió, apretando los labios:
—¿Y qué más sabes? Dímelo todo.
Felipe no dudó en traicionar a su papá, soltando la sopa sin pensarlo dos veces.
Al ver que Paloma estaba tan interesada, siguió hablando:
—Escuché a mi papá decir que Ricardo ya le ha hecho cosas bien feas a esa tal señorita Leyva, pero que la chava tiene mucha suerte, siempre logra librarse.
—Mi papá también comentó que la familia Flores no la va a dejar en paz, y que al final seguro la van a convertir en la fuente de sangre de Sofía.
Al escuchar eso, el semblante de Paloma cambió por completo; una chispa de rabia se encendió en sus ojos.
Sólo de imaginar que su hermana estaba en peligro, se le revolvió el estómago y perdió toda la calma.
Agarró su bolso y salió del club a toda prisa.
Durante todos estos años, la familia Flores había hecho negocios con la familia Vera, y además, el poder de los Flores no era poca cosa. Paloma sabía que tenía que avisarle a su tía cuanto antes para que buscara una solución.
No se permitió perder tiempo y se fue directo en su auto hacia la empresa.
...
Dentro del edificio de Imperio Vanessa, Aurora tenía una cita con clientes extranjeros para cerrar un trato. Justo ahora, los clientes ya la esperaban en la sala de juntas.
Fue en ese momento que Paloma irrumpió en la oficina.
Aurora levantó la vista, fulminó a Paloma con una mirada cortante y la regañó sin piedad.
—¿Qué te pasa? Llegas toda agitada, ¿te hace falta una buena lección o qué?
Paloma, dejando a un lado ese miedo que siempre le había tenido a su tía, la miró de frente y habló con total seriedad.
—Tía, necesito hablar contigo de algo muy importante. Es urgente.
Aurora la miró aún más seria, detuvo lo que estaba haciendo y le lanzó una mirada helada y tajante.
—Salte de aquí. Ahora mismo tengo una reunión con clientes importantes.
La presión que emanaba Aurora era tan fuerte que Paloma tembló ligeramente, pero aun así no se movió.

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