—Él no es lo suficientemente maduro. Aunque tiene mucho talento, ya conoces esa boca suya; no tiene filtro. Este programa promocional lo va a transmitir el gobierno a nivel nacional, creo que tu carácter y habilidades son más apropiados.
Luego, dijo:
—Por supuesto, además de ti habrá otros veteranos. Todos ellos ya han grabado documentales y programas de entrevistas nacionales, tienen más experiencia. Tú eres nueva, si participas en la grabación, aprovecharé esta oportunidad para presentarte con ellos.
¡Poder conocer a los veteranos era una oportunidad muy valiosa para los restauradores de la nueva generación! Valeria aceptó participar.
—El lugar de grabación será en Ciudad Estelar, a principios del próximo mes, durante una semana.
—Entendido.
Después de colgar, se sintió mucho mejor. En esos cinco años, lo más correcto que había hecho era nunca abandonar su carrera, sin importar qué tan difícil fuera.
***
El ascensor llegó y las puertas se abrieron. Ella salió. Apenas entró por la puerta principal del estudio, Luciana corrió hacia ella.
—Valeria, ese señor Flores vino.
Al escuchar esto, arrugó la frente.
—¿Qué vino a hacer?
—Dice que te busca. Le dije que no estabas, pero dijo que no importaba, que podía esperar. —Luciana bajó la voz y se encogió de hombros con resignación—. Ahora está en la sala de reuniones, le llevé una taza de café y ya no me ocupé de él.
—Ya veo.
Valeria caminó a la sala de reuniones. Carlos estaba sentado en el sofá con sus piernas cruzadas, sosteniendo una revista y leyendo con la cabeza baja. Ella entró. Al verla, una sonrisa apareció en sus ojos.

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