¿Buena noticia?
Cada vez que Carlos la buscaba, siempre tenía un propósito muy específico. Valeria no albergaba ninguna esperanza sobre la "buena noticia" que mencionaba Carlos.
Su voz sonó fría.
—Por favor, ve directo al grano.
—La doctora Cruz está conmigo.
Valeria contuvo la respiración.
—Carlos, más te vale no bromear con algo así.
—¿Parezco el tipo de persona que bromearía con algo que involucra una vida humana?
Carlos suspiró.
—¡Parece que tienes una mala imagen mía!
El corazón de Valeria latía muy rápido, apretó el celular.
—¿Lina realmente está contigo?
—No tengo razón para mentirte.
Los ojos de Valeria se llenaron de lágrimas, su voz temblaba.
—¿Ella... está bien?
—Por el momento no se va a morir —Carlos hizo una pausa y agregó—: Pero si no le hacen una cirugía cerebral en una semana, podría quedarse dormida para siempre.
—Cirugía cerebral... —Valeria se tapó el pecho, respirando agitadamente. Cerró los ojos, respiró profundo forzándose a calmarse—. ¿Dónde está ahora? Quiero verla.
—Señorita Núñez, no te estoy llamando para hacerme el bueno.
Valeria se detuvo.
—Puedes poner las condiciones que quieras, mientras Lina regrese sana y salva, ¡puedo aceptar cualquier condición!
—Por eso me gusta comunicarme con mujeres inteligentes como la señorita Núñez, entienden inmediatamente.

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