Estaba en la habitación de Camille. Salí en busca de agua y
cuando subía la escalera, nuevamente escuché los gemidos que venían de la
habitación de Ignacio. Sentí un nudo apretarse en mí interior, en mí garganta
en mí estómago en mí pecho. Abbie no gemía, gritaba y Ignacio gemía de vez en
cuando, mí lado masoquista salió a la vista y me acerque a escuchar más, Abbie
decía cosas incoherente de lo bien que era Ignacio en la cama. Los gemidos y
gritos se apagaron y Abbie hablo
- Eres increíble de seguro es el mejor polvo que has tenido
- No .- La voz de Ignacio era apagada.
- Bueno, ¿Seguiremos juntos en esto?
- No estamos juntos, ya vete
- ¿Irme? ¿Estas solo aquí por sexo?
- Si .- Le respondió rápido
- Pero te quiero
- Y yo no así que vete
- Es por esa Franchesca ¿No?
- Si, la quiero a ella y contigo.. fue un error, ya vete
- Si ella te quisiera no estaría separada de ti
- No es tu culpa es la mía y eso a ti no te importa
- ¿Entonces?, Claro tú no la quieres.- Dijo ella como una
arpía.- Si la quisieras no estarías revolcandote conmigo. Ignacio, nos vemos
mañana
- No, escucha esto se acabó.
- ¿Seguro? Porque no pretendo que se acabe.
- Entonces puedes ir haciendo tus maletas e irte.- Se oían
paso en la habitación cosas levantarse y tirarse.- No te acerques
- No decías eso recién.
- Sale, mañana te vas, eres otro estorbo más
Los pasos se acercaban a la puerta así que me aleje lo más
rápido que pude, simule que bajaría las escaleras e iría por más agua. Se
oyeron puerta abrirse y cerrarse luego subí y fue a dónde Camille. Me acosté en
la cama y llore como una magdalena en la almohada. Camille se acercó a mí y me
sobo la espalda pero eso ya no era consuelo. Ignacio se había revolcado con
Abbie y mí orgullo cada vez iba más por el suelo.
Las semanas pasaban y ya hace un mes que Ignacio no me
hablaba. Abbie se había marchado y en su reemplazo había una señora de unos 40
años, muy bien Ignacio. Clarisse había dejado de venir aquí ya que le habían
conseguido otra niñera. Y yo seguía en la universidad.
- Y entonces le dije "hermano no puedes ir ahí y
decirle que la amas así borracho ¿Donde esta tu cerebro?".- April hablaba
mientras íbamos por el campus, directo a la cafetería.- Es ridículo eso se dice
sobrio ¿Tú qué opinas Flavia?
- Que era un imbesil.- Comento una chica que también se
juntaba con nosotras
- Y me dijo "mira chica ruda"..- se detuvo y se
quedó mirando hacia el frente con una cara de boba.- Dios mío, viene un dios
griego perfecto.
- ¿Quien? .- Comenzaban a voltearse para ver y ahí venía el.
Caminando de lo más normal hacia nosotras. Con sus jeans y su camisa. Sus
zapatillas y su cabello despeinado, pareciendo de lo más juvenil para nada
empresario.
- Franchesca.- Y todas se voltearon a verme sorprendidas .-
¿Puedes venir un momento?
- No.- Dije yo
- Yo si bombón.- Le dijo Ingrid, que estaba a mí lado, las
chicas rieron, pero Ignacio no apartó la vista de mi.
- Franchesca...
- ¿Que quieres ahora Ignacio?
- Estar contigo.- Oí risitas a mis costados
- ¿Quien es el Franchesca?.- Preguntó April que estaba a
lado.
- El es ...Amm...Ignacio...el es...
- Su novio. - Respondió el
- No diría que novio .- Le replique
- Aún no hemos terminado.- Me dijo sin apartar la mirada de
mí.- Vamos
- ¿A dónde? .- Gruñó
- Porfavor.- Me puse de pie, y el dejó caer sus hombros que
estaban rígido, camino y yo le seguí. Nos quedamos bajo un árbol atrás de las
canchas. Él se sentó y yo me senté frente a él.
- ¿Y bien?
- Perdoname ¿Si?
- Ignacio...
- No, déjame hablar.- Asentí.- Se que fui un imbesil y no te
merezco, que soy un insensible y no hago las cosas bien. Que digo una cosa y
hago completamente lo contrario, que te dije que te quiero y luego me comporto
como si no lo hiciera, y nunca debí involucrarte en lo que pasó con Harry.
Pero...- Tomo aire.- Estoy enamorado de ti, y eso no me deja pensar. Solo te
quiero conmigo y que cuando veo que cada día te alejas, ya no sé qué más hacer Franchesca...¿Perdoname?
- No lo se. Ignacio.
- Porfavor.- Vi su cara de sufrimiento
- Si.- Le sonreí.- Estaba esperando por esto.
- Si lo ubiera hecho hace un mes ¿Me habrías perdonado?.-
Frunció el ceño
- No.- El rodeo sus ojos.- ¿Enserio estás enamorado de mí?
- Si, ¿Tú crees que si no lo estuviera habría dejado una de
mis grandes campañas solo para venir aquí y disculparme?
- ¿Dejaste una de tus grandes campañas por mí?
- Si, pero fue porque esa campaña me abrió los ojos. Te
quiero Franchesca.- Lo mire a los ojos.- ¿No me quieres?
- Si te quiero Ignacio.- Se acercó a mí y cuando estábamos a
Punto de besarnos hablo
- ¿Puedo?
Le sonreí y lo besé, como extrañaba estos besos. Tenían de
todo eran dulces y a la vez con deseos. Eran suaves y duros eran... Eran los
besos de Ignacio y a mí me encantaban.
- ¿Te puedes ir o...?
- Tengo mí última clase ahora, tengo examen.- hize una mueca
y el asintió.- En que negocio estabas
Eh...- Miró hacia otro lado.- Era una campaña contra el
maltrato en la pareja
- Oh.- El acaricio mí mejilla
- Me di cuenta que por algo como eso podría perderte
completamente y...
- Ya .- Le besé .- Eso ya pasó, te perdono pero está la
única vez a la próxima desaparezco de tu vida completamente.
- No habrá próxima vez mí amor, te amo.- Me beso.- Creo que
te tengo buenas noticias.
- ¿Cuáles?
la casa, lejos del ruido. - Me sonrió.
- De acuerdo.- Le sonreí y caminé detrás de él. Cuando
entramos en su habitación el me atrapó en sus brazos
- Te he echado de menos mí amor.- Me susurro cerca de mí
cara. Se acercó a mí oído y mordió.- Y no solo yo.- Termino diciendo
mientras miraba hacia abajo y luego hacia arriba con una mirada pícara.
- ¿Y que haras con eso?
- Te voy a hacer el amor toda la noche Franchesca.
Y me beso, ardiente mientras sus manos recorrían mí cuerpo.

dejando humada mí piel. Toque su pecho de arriba a abajo, y pase sus manos
hasta su espalda, bajando mis manos por su trasero y apretarlo. Gemí al sentir
lo duro que estaba
Me tomo de las piernas y las subio hasta su cintura, para
llevarme hasta la cama y acostarme en ella. Se coloco entre mis piernas y yo
las coloque en su espalda atrapandolo. El beso mí cuello y con mí ayuda me
quito el vestido corto de pijama. Baje mis piernas y haci pude pagarle su
pantalón. Para dejarlo desnudo, ambos estábamos desnudos. Beso mis pechos y yo

- Te ves hermosa.
Bajo aún más hasta mí sexo y me acaricio levanté mis caderas
inconcientemente, y el comenzó a tocarme. Con una mano agarre la sábana y la

más, metiendome sus dedos aún más dentro de mí y besándome el clítoris.
- Te quiero besar los labios para luego subir a tu boca.
Le hice una invitación con mis caderas y el chupo. Pasó su
lengua por mí clítoris mientas sus dedos no se detenían. Iban de adentro hacia
afuera y giraba. Ignacio se subió hasta arriba para besar mí boca. Y hacerme
sentir mí sabor.
- ¿Lista? .- Asentí.
- Lista.- El me beso.- Te extrañe.
- Yo también y no sabes cuánto.
Me embistió lento y profundo, ambos gemimos. Apreté con más
fuerza las sábanas al sentirlo dentro mí . Comenzó a moverse en un ritmo lento
y poco a poco fue aumentando. Sentía mis flujos cayendo y sentía que pronto
llegaría al orgasmo llegaría en segundos Ignacio se tenso y dijo mí nombre
- Sel...- Me embistió una y otra vez.- Vamos amor...
- ¿Mmm?...- Cerré mis ojos antes el placer, gemí cuando giro
sus caderas.
- Córrete para mí.- Mordió mí oreja
- Ah....si...- Gemí, y comenzé a tocar mí clítoris para
estimular el orgasmo
- Oh...dios.- Me beso con fuerza. Y no pude aguantar más, me
corrí y deje que mí clímax lo llevará a él a la liberación.- Si...
- Ignacio...- Me beso
- Eres...- Suspiro y volvió a besarme.- La mejor mujer con
la que he estado Franchesca, Mí amor mí vida mí todo.- Me beso el cuello y
susurro en mí oído.- Eres perfecta
- No, no lo soy.- Susurre bajito.
- Pues para mí lo eres, la mujer de mí vida la que amo con
mí vida ¿Que me hiciste Franchesca?.- Se movió contra mí de nuevo y Jadeé aún
estaba dentro de mí.
- ¿De nuevo?.- Le sonreí.
- Este es el único lugar en el que quiero estar

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Sexo con mi jefe