Cuando me subí al taxi le indique la dirección de Ignacio
tenia que ir ahí quiera o no. Una vez que llegue le pagué el taxi y baje
agradeci que Ignacio aún no llegaba, entre apresurada Camille me vio al entrar
no pude evitar las lágrimas.
- ¿Franchesca?.- Se apresuró rápido a mí y me abrazó.- ¿Que
paso?
- Yo...- No podía hablar me salía solo lágrimas y sollosos.
Camille acariciaba mí espalda para calmarme pero yo no podía. Vi que Scarlett
aparece por la puerta trasera me miró preocupada
- ¿Franchesca?.- Me preguntó Camille
- El...- ahogue otro solloso
- ¿El? ¿Que hizo.- La puerta se abrió y se cerró de un
portonazo
- Franchesca.- Corrió hasta mí yo cerré mis ojos tratando de
no soltar más lágrimas.
- ¿Que hiciste?.- Preguntó Camille tratando de mantener la
calma
- Sele...- Puso sus manos en mí brazo
- ¡No me toques!.- Le grite
- ¿Que hizo? .- Insistió Camille
- Me pegó ¡Me pegó!.- Grite y abrí grandes mis ojos, sonreí
con una sonrisa irónica me volteo a él y lo miro con una gran sonrisa Sonica.-
¡Me golpeó! Eso hizo
- Franchesca..
- ¿No sabes decir otra cosa?.- Me volteo a Camille .- ¿Puedo
quedarme a dormir contigo?
- Si.- Miró a Ignacio enojada.- Vamos
- ¡No! .- Grito Ignacio.- ¡Tú sigue cocinando y tú ve a
nuestro cuarto!
- ¡No!.- Le respondí.- Yo no soy tu empleada, no tengo
porqué hacerte caso
- Vives en mí casa.- Quise gritar.- Franchesca hablemos.
- No, escucha no quiero sabes nada de ti ¿Entiendes? .- El
se quiso acercar a mí.- Lo que hiciste... Te quiero Ignacio, .... No, es más
¡Te amo!.- Le Solté pero al momento me arrepenti.- Pero no puedo aceptar lo que
hiciste Ignacio
- ¿Me amas?.- Preguntó con cuidado
- Ahora nose, nunca ame a un agresivo.
Me voltee y corri escaleras arriba hasta la habitación de
Camille. Entre y cerré con seguro Ignacio golpeaba la puerta pensé que en
cualquier momento rompía la puerta con sus puños. Reprimi mis lágrimas y abrace
una almohada. Ahogando mis lágrimas. Lo último que escuché fue a Ignacio gritar
mí nombre una y otra vez.
- ¿Franchesca?.- Abrí mis ojos para encontrarme con Camille
- ¿Ya es de mañana?
- No son las ocho ¿Bajarás a cenar?.- Asenti.
- Escucha Franchesca no me qui el escuchar como tu madre
pero te lo dije... Que tuvieras cuidado.
- Lo se
- Pero no puedes dejar que él sepa que tan afectada estás
¿Ya?.- Asentí.- Mira tú tienes que actuar indiferente que no sepa que estás
afectada a un 100%
- Si, realmente no puedo creer lo que pasó.
- ¿Cómo fue?
- Estábamos en la casa de Victoria Ignacio fue a ver a su
hijo pero luego el niño no lo quería y él se enojó
- ¿Y entonces?
- El niño dijo que le daría una oportunidad pero Victoria
tenia que irse a trabajar, Harry se quedaba solo mientras ella trabajaba,
entonces Ignacio se tomó atribuciones que no debía.
- ¿Que dijo?
- Que el, le quitaría el niño porque no quería que se
quedará solo, entonces yo le dije que nos fuéramos porque todo estaba
empeorando.
- ¿Cuando subieron al auto?
- El casi choco como 3 veces entonces yo le dije que parara
el auto, y me baje le dije que no era mí culpa lo que le pasaba entonces hay me
cacheteo
- En un... No puedo creerlo
- Me iría de aquí me iría a un hotel, pero no quiero
quedarme sola Camille.- Ella asintió
- Recuerda que ya no trabajas aquí puedes salir a donde
quieras que tal con ¿Erick?.- Sonreí
- Se ve una buena idea pero ¿Y Clarisse?
-Oh, yo podría cuidarla al nombre tuyo
- Serías la mejor amiga te lo juro
- Eso es bueno saberlo.- Las dos sonreímos y nos abrazamos
- ¿Crees que Ignacio aún me pagará la universidad?
- Ah..cierto.- Pensó.- No lo sé ...él es tan...extraño a
veces.
- Lo sé tendré que preguntarle porque si es así las clases
comenzarían el lunes
- Vamos a comer
Al día siguiente espere que Ignacio se fuera para poder
levantarme, había oído que Abbie rechinaba como caballo detrás de Ignacio, y
eso solo me hacía enojar más. Me di una ducha y llamé a Erick el me dijo que
nos juntaramos en un café del centro comercial a las diez tenia media hora para
llegar, me arregle y tome mí carrera me dirigí al centro comercial. Una vez que
llegue vi a Erick, sentado en una mesa para dos mientras jugaba con sus llaves.
- Hola.- Corrí la silla para sentarme él levantó la vista y
me sonrió.
- Hola ¿Cómo has estado?
- Amm... No muy bien pero no es un asunto que me importe
justo ahora .- El asintió y se acomodó
- Pedi dos capuchinos ¿Está bien?
- Si ¿Y qué cuentas?
- No mucho, visite a mí madre el fin de semana.- Asentí.- ¿Y
tú?
- Discutí con mí novio.- Hice una mueca.- Entraré el lunes a
la universidad.- Ambos sonreímos
- ¿Y que estudiaras?
- Periodismo
Me sonrió un chico se acercó con nuestros capuchinos y se
retiró
- Oye ¿Te puedo hacer una pregunta?
- Si
- Esa vez que....¿Era Ignacio Diaz del que estabas
enamorada?. - Lo mire a los ojos
- Si.- El apretó los puños y vi como se enfurecía.
- Vi las noticia y salió como discutían en la calle, nadie
sabía porque discutían y...
nadie se sentaba junto a nosotras
- Es porque nadie quiere estar en el centro es como el
centro de atención pero ya verás que todo se acercarán después mira.- Se volteo
y le gritó a unos chicos.- Hey ¿se apuntan a la fiesta de hoy?
- ¿Fiesta?.- Le susurré ella asintió
- ¿ Y las de allá ?.- Le gritó a unas chicas. Las niñas
voltearon a verla.- ¡Hoy fiesta en mí casa!.- Todos comenzaron a gritar y
April se reía a más no poder
- ¿No les dirá a dónde queda?
- No, o si no nadie se acercara, es obvio mira yo en la
secundaria era el centro de atención amaba serlo todos deseaban estar conmigo
pero solo uno pude lograrlo Frank mí novio. Aqui... Me gusta que me conozcan
tengo atributo así que ¿Porque no? De seguro tú también fuiste una de las
populares
- Algo así, teníamos un grupo grande, y éramos conocidos
pero había. Unas chicas que eran más conocidas que nosotros pero aún así
siempre estuve metída en medio de los chicos de football.
- Popular.- Me guiño el ojo
Cuando llegue a casa esperaba ver a Ignacio pero el ya no
estaba, últimamente Abbie lo seguía aún más y yo hervía en celos. Pero no
quería dejar mí orgullo de lado. Él me había pegado, me había gritado me había
echo sentir de los peor, simplemente no podía perdonarlo así como así,
además el hace 3 días no se acerca a mí
- Hola.- Saludé a Camille
- ¡Franchesca! ¿Qué tal tu primer día?
- Fue mejor de lo que esperaba. - Le sonreí y escuché pasos
en la escaleras era Ignacio y Abbie bajar juntos. El detrás de ella, ambos
despeinados. Abbie con una sonrisa triunfante mientras me miraba. Y Ignacio con
una cara de indiferencia .- Hola.- Saludé con un nudo en la garganta..
- Hola.- Me dijo Abbie con esa sonrisa estúpida. Mientras
pasaba por mí lado tenía impregnado el olor a Ignacio
- ¿Como te fue?.- Me dijo Ignacio desde lejos
- Bien.- Le dije tratando de parecer indiferente
- Franchesca..tengo que hablar contigo .- Iba a protestar.-
Ahora
- No tengo ganas de hablar contigo.- Le dije directa, el
tenso su mandíbula. Y se acercó a mí el perfume barato de Abbie se sentía desde
kilómetros.- No te acerques a mí que hueles a puta barata
- Franchesca...
- No
- No es la única que trabaja aquí o trabajo aquí para
meterse en mí cama
- ¿Me estás llamando puta?.- Vi como Camille desaparecía
- No
- Lo insinuaste
- ¡Que no! Franchesca tú me gustas
- ¿Entonces porque te acostaste con ella?.- Si sonaba celosa
pero es que ¡Estaba celosa! .- Responde.
- Franchesca, tú no quieres arreglar las cosas.
- ¿Y por eso te acostaste con ella? Claro que no voy a arreglar
las cosas
- Ya cállate.- Me dijo entre dientes.- Si me acuesto con
ella o no, no te importa porque es MI casa.- Recalco la palabra "mí"
- Bien, entonces no pidas hablar conmigo después de
acostarte con ella.

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