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Sin Segundo Hijo, Sin Ti, Solo Divorcio romance Capítulo 494

Entonces se oyó la voz de Violet.

—Clara, deja que mamá hable un ratito con la tía, ¿sí?

Clara le pasó el teléfono.

—Bueno.

Violet lo tomó.

—Scarlett. ¿Pasamos la Nochebuena juntas?

Scarlett pensó en la amenaza de Vincent. No podía decirle que sí.

—Violet, todavía no estoy segura. Te aviso cuando termine de trabajar.

—Está bien. Pero si no vienes a casa, no va a sentirse completa.

Ante eso, a Scarlett le ardió la nariz y se le nublaron los ojos. Se tragó la punzada que le subía por la garganta.

—Violet, ya sabes cómo es esto de la medicina. Cuando estás de guardia, los feriados no existen.

Violet lo entendió.

—Sí, ya sé. Ven cuando puedas.

Scarlett aceptó sin dudar.

—Bueno.

Era cierto: estaba de guardia el día previo a Nochebuena. Y también era cierto que no podía volver a la mansión Theron. No tenía alternativa. Era la única manera.

La Nochebuena llegó rápido.

Scarlett terminó sus historias clínicas y cerró el turno. Era casi la una de la tarde. Se puso de pie, se estiró y miró por la ventana. El auto de Vincent estaba en el estacionamiento del hospital. Él, parado al lado, con un cigarrillo en la mano.

Había sol, esa luz pálida del invierno, y Vincent estaba de pie en medio de ella, con la silueta entera perfilada en oro.

Debió sentir la mirada, porque alzó la vista. Por un instante, los ojos de ambos se encontraron a la distancia. Él casi sonrió: las comisuras de la boca se le curvaron hacia arriba. Pero Scarlett apartó la vista al segundo siguiente, como si no lo hubiera visto en absoluto.

Ordenó sus apuntes, se lavó las manos y bajó. Cirugía pediátrica quedaba en el segundo piso; ella siempre usaba las escaleras, era más rápido.

Cuando salió del edificio a la luz fría, Vincent ya venía caminando hacia ella. Se detuvo enfrente.

—Vamos. Tenemos que ir a comprar algunas cosas.

Scarlett dudó y luego asintió a regañadientes.

—Bueno.

Sabía que ese día no podía evitar ir a la mansión Stewart. Si no iba, Vincent —fiel a su palabra— llevaría a Vanessa a la mansión Theron. No quería a su familia metida en todo aquello. Así que no le quedaba opción.

Vincent manejó. Entró al estacionamiento subterráneo del centro comercial más grande de la ciudad. Después de estacionar, fueron directo al supermercado. El lugar estaba repleto. Multitudes por todas partes.

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