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Suplícame perdón: La identidad secreta de mi exesposa romance Capítulo 34

Al escuchar esas palabras despiadadas, Bianca levantó la mano y se tocó el vientre.

Pero... los bebés ya no estaban.

Sus gemelos habían muerto, asesinados por el choque que provocó la amada Melisa de Damián.

Su teléfono sonó. Al contestar, escuchó la voz de Vicente Ávila:

—Bianca, no te pongas triste por lo que te voy a decir... Mandé a un montón de gente a buscar en todos los centros de reciclaje y basureros de la ciudad, pero no encontramos las urnas. Las cenizas de los bebés ya fueron procesadas y desechadas.

Intentó consolarla, siendo lo más objetivo posible:

—No te culpes por esto. Muchas mujeres tienen problemas de memoria después de un aborto traumático. Además, la madre de Damián te humilló terriblemente ese día. Estabas destrozada emocionalmente, es normal que olvidaras llevarte las urnas de la habitación del hospital. Todo esto es culpa de Damián. Incluso si fueran los objetos perdidos de un extraño, nadie debería haberlos tirado a la basura como si fueran desechos médicos. Él es el culpable de todo.

Aunque Bianca ya se había preparado mentalmente para esto, escuchar que las cenizas de sus hijos se habían perdido para siempre, tratadas como basura junto con los desperdicios médicos, hizo que su corazón se estrujara de un dolor incontrolable.

Reprimió sus emociones lo mejor que pudo y preguntó:

—Vicente, si logro llevar a cabo este nuevo proyecto... ¿mi valor en la industria superaría los miles de millones?

—Y mucho más —respondió Vicente sin titubear.

El corazón de Bianca se tranquilizó un poco. De camino a la oficina, le contó a Vicente todo lo que había sucedido la noche anterior y esa misma mañana.

Al escuchar que Damián esperaba que Bianca diera a luz a los bebés sin problemas, Vicente se quedó en silencio por un momento.

—No te preocupes. Ya envié tu solicitud para un proyecto de investigación en el extranjero. Solo tienes que terminar bien este proyecto actual y, en tres meses, te irás del país. Para entonces, tendrás el respaldo del gobierno y nadie, por poderoso que sea, podrá tocarte. En cuanto al dinero que quieres devolverle, ganarlo no será ningún problema para ti.

La mente de Bianca se fue aclarando. Cada vez entendía mejor que no podía depender de nadie más que de sí misma...

El día del banquete, la aparición de Melisa Serrano ante el público acaparó las portadas de todos los medios de comunicación.

'El presidente del Grupo Figueroa gasta una fortuna para demostrarle amor eterno a su musa'. 'El emperador de los negocios y la reina de la ciencia se unen: las acciones del Grupo Figueroa se disparan'. 'La familia Figueroa da la bienvenida a su futura matriarca'...

Aunque Bianca no quisiera verlo, las notificaciones invadían la pantalla de su teléfono, restregándole la noticia en la cara.

Bloqueó la pantalla con expresión impasible y dirigió su mirada hacia el salón del banquete.

Melisa caminaba del brazo de Damián. Hacían una pareja deslumbrante, como sacados de un cuento de hadas.

El hecho de que Melisa se convertiría en la futura señora Figueroa ya era una verdad indiscutible para todos.

Bianca no podía ver el rostro de Damián desde su posición, pero al notar cómo Melisa se aferraba cariñosamente a su brazo, imaginó que él debía estar inmensamente feliz.

Él había cooperado en todo momento. Incluso cuando los periodistas pidieron una fotografía.

Toda la familia Figueroa se reunió, y Melisa, asumiendo su rol como la futura esposa, se paró junto a Damián y al lado de Don Severiano Figueroa, capturando una 'foto familiar' que dejó atónito a todo el mundo empresarial.

Capítulo 34 1

Capítulo 34 2

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