—¡Perfecto!
Nerea se sentó, prestando atención a cada detalle que le enfatizaba, absorbiendo cada consejo con agradecimiento.
—¡Vaya que sí, con toda la experiencia que tienes! Hay muchas cosas que ni siquiera había considerado. Si no me lo hubieras mencionado, podría haber acabado lastimada en el escenario. Realmente no sé cómo agradecerte.
Edern la observó con una leve sonrisa en los ojos, —Si realmente quieres agradecerme, hay una manera de hacerlo.
—¿Ah?— Nerea se quedó pensativa por un momento, recordando la vez que había quedado de verse para comer con él y no había podido asistir.
—Es cierto, recuerdo la última vez que quedamos de comer juntos, ¡ni siquiera pude disculparme contigo!
—No te preocupes, Gerard ya me lo había comentado.
—Me alegro entonces, pero aun así, quiero disculparme contigo en persona.
Edern arqueó una ceja, —¿Solo con una disculpa basta?
—¡Por supuesto que no!— Nerea le dijo con una sonrisa, —Hoy al mediodía me gustaría invitarte a comer, ¿te parece? Ya tengo el lugar reservado.
—Claro.
Él aceptó con una sonrisa, dejando asombrada a Lyn, que estaba parada a un lado.
Ella había intentado hacer conexión con él, presentándose, ofreciéndole su mano, pidiéndole ayuda con el guion y hasta invitándolo a comer, pero había sido rechazada. Ahora veía cómo él aceptaba sin dudar la invitación de Nerea, hasta le había ayudado con su silla y le había explicado detalles sobre las escenas de acción. Esta clara diferencia de trato la hacía sentir como una payasa.
¿Por qué? ¿Acaso solo porque Nerea era la protagonista?
Edern había trabajado con grandes figuras antes, y nunca había mostrado preferencia por nadie, incluso había rumores de que había desairado a ganadoras de los premios de Cannes. ¿Cómo era posible que ahora mostrara esta cercanía con Nerea, que era una novata en la actuación?
Tal vez...

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