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Traicionada y adorada: Ahora soy inalcanzable romance Capítulo 185

Zulema dijo, fúrica: —¡Me vas a matar de un coraje! ¿Tus padres saben esto?

Valeria negó con la cabeza.

A Zulema le picaron las manos por agarrar la escoba de nuevo.

Valeria encogió el cuello: —Abuela, piénsalo... Si me hubiera juntado con cualquier idiota y hubiera tenido un hijo, tendría que cuidarlo a él, al bebé y encima a sus padres. Ahora solo tengo que preocuparme por mi niño.

Zulema se quedó pensando: —...Bueno, algo de razón tienes.

Valeria siguió dándole cuerda con su gran labia.

Y, poco a poco, Zulema comenzó a aceptar la situación.

Leo, por su parte, observaba al bebé dormido, en cuclillas a su lado, emocionado.

Cuando creciera, ¡al fin tendría alguien con quien jugar!

Leo se lo dijo a Selena usando lenguaje de señas.

A Selena se le encogió el corazón.

Todavía no le había dicho que, en cuanto su implante coclear funcionara, él tendría que regresar con la familia Cárdenas.

La última vez que vio al anciano Cárdenas, le había ordenado que le explicara todo al niño lo antes posible para que se fuera preparando.

Pero...

Cada vez que miraba los ojitos puros e inocentes de Leo, las palabras se le quedaban atoradas en la garganta.

——

Tres días después.

Selena tenía que llevar a Leo al hospital.

Si todo estaba en orden, le activarían el implante coclear.

Muy temprano por la mañana...

Valeria y Zulema ayudaron a subir unas maletas al auto.

Zulema tenía los ojos rojos e hinchados y unas enormes ojeras. Era evidente que no había pegado un ojo en toda la noche.

Valeria intentó consolarla: —No llore, abuela. Leo se va a vivir como un rey. ¡Es la familia Cárdenas! Todo el mundo desearía nacer en esa familia. Ese niño no nace con una cuchara de plata en la boca, nace con un Bitcoin bajo el brazo.

Zulema se limpió las lágrimas: —¿Qué diablos es un Bitcoin?

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