Entrar Via

Traicionada y adorada: Ahora soy inalcanzable romance Capítulo 205

La chica no pudo evitar sollozar.

Emilio apretó la mandíbula con fuerza.

Se dio la vuelta.

Y le dijo a Clara: —Si necesitan cualquier cosa, no dudes en decírmelo. Le pediré a Saúl que se encargue de traerlo. Cuida mucho de tu mamá.

La voz de Clara estaba ahogada en lágrimas.

Asintió débilmente.

Y murmuró: —Últimamente a mi mamá le duele mucho el estómago. Cuando termine todo lo de mi papá, quiero llevarla a Distrito Norte para que le hagan un chequeo médico completo. Ya es la única familia que me queda.

Emilio asintió con firmeza: —De acuerdo, yo me encargaré de organizarlo.

Clara lo miró llena de gratitud: —Gracias, Emilio.

Con una voz grave y solemne, él reafirmó: —Te lo prometí una vez: la forma en la que cuidaba a tu hermano es la forma en la que velaré por ti. Yo me ocuparé de ustedes.

Mientras se secaba las lágrimas, Clara respondió: —Estos últimos años te has portado increíble con nosotras. Por favor, no le guardes rencor a mi mamá por lo de hace un rato. Ella aún no puede aceptar lo que pasó, pero en el fondo, sufre demasiado.

Emilio, por supuesto, lo entendía perfectamente: —Jamás me enfadaría con ella.

Emilio dirigió una última mirada al cuerpo inerte del señor Montes antes de prepararse para marchar.

Clara los acompañó hasta la salida.

Con curiosidad, preguntó: —Emilio, qué raro que no viniste con Saúl. ¿Ella es tu nueva asistente?

Emilio detuvo sus pasos por un instante.

Negó con la cabeza: —No. Es una amiga.

Clara soltó un oh y le ofreció la mano a Selena con amabilidad: —Hola, soy Clara Montes.

Selena inclinó ligeramente la cabeza en señal de saludo: —Hola, soy Selena Serrano.

Clara les advirtió: —Tengan mucho cuidado en el camino de regreso. Distrito Norte está bastante lejos de aquí, vayan con precaución.

Selena respondió con una voz dulce que así lo harían.

Tenía una voz hermosa.

Y era muy atractiva.

Con facciones tan delicadas que parecía una muñeca de porcelana.

Clara no pudo evitar mirarla un par de veces más.

En el camino de regreso.

Emilio iba al volante.

Por el rabillo del ojo notó que Selena mantenía el cuerpo completamente tenso, evitando que su espalda tocara el respaldo del asiento.

Emilio frunció el ceño ligeramente.

Condujo hasta detenerse frente a una clínica en el pueblo.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Traicionada y adorada: Ahora soy inalcanzable