Ethan se giró despacio, con una mirada filosa como navaja que cortó el aire hacia Hannah, quien permanecía paralizada en su sitio.
Con voz gélida, exigió saber: —Hannah, ¿le pusiste algo a mi sopa?
Todo el cuerpo de Hannah se estremeció. Por puro instinto quiso negarlo y defenderse, pero la mirada helada de Ethan parecía atravesarla por completo, asfixiando cada mentira que tenía preparada. Su rostro palideció hasta parecer el de un cadáver y sus dedos temblaban apretando la tela del camisón; aun así, forzó una expresión de inocencia agraviada:
—Ethan, ¿cómo puedes pensar algo así de mí?
Su voz se quebró entre lágrimas y sus ojos se enrojecieron al instante. Ethan solo soltó una carcajada amarga. La recorrió con una mirada afilada, completamente fría:
—Al volver a casa, lo único que tomé fue la sopa que juraste que venía de la Mansión Rowe. —Alzó la mano y señaló el termo vacío sobre la mesa de centro—. Tú sabes mejor que nadie cuánto me consiente mi abuela. ¿Cómo diablos se le ocurriría la locura de ponerle sustancias a mi comida para hacerme daño?
La respiración de Hannah se volvió errática. Sabía lo meticuloso que era Ethan para razonar: una vez que llegaba a una conclusión, resultaba casi imposible moverlo de ahí. Pero no podía admitirlo; en el instante en que lo hiciera, todo se vendría abajo.
—Tal vez... ¿tal vez la abuela aprueba lo nuestro y solo quería darnos un empujón? —Su voz temblaba al intentar cargarle la culpa a Fiona. La justificación sonaba absurda hasta para ella misma, pero en este callejón sin salida era el único clavo ardiendo al que podía aferrarse.
La mirada de Ethan se endureció aún más. Al contemplar el rostro descompuesto de Hannah, la decepción en su pecho tocó fondo. ¿Recurrir a artimañas tan ruines para forzar un emparejamiento? Resultaba más que ridículo. No quiso desperdiciar más saliva y tomó el teléfono:
—¿Conque esas tenemos? Entonces llamaré a mi abuela en este momento para preguntarle si es verdad.
Al escuchar la amenaza, Hannah sintió como si un rayo la partiera en dos.
—¡No! ¡Por favor no lo hagas!

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