Se escuchó la risa de Luis.
—Mi pequeña Raquel, ¿intentas usar la razón y los sentimientos para convencer a este guapo?
—¿Tienes rencor contra mi hermano? ¿O contra mi cuñada?
Luis lo pensó un momento, enredando en sus dedos un mechón de cabello que descansaba sobre el hombro de ella.
—Contra ambos.
—Pero mi pequeña Raquel, no necesitas saber la respuesta.
—Solo necesitas quedarte siempre al lado de este guapo.
*¿Contra ambos?* Raquel había crecido en la familia Huerta y jamás había visto a Luis. Si realmente era un hijo ilegítimo de su padre, ¿por qué no llevaba el apellido Huerta?
Si era parte de la familia, ¿por qué también quería vengarse de su cuñada Rafaela?
Al principio, Raquel pensó que Luis hacía todo esto simplemente porque se había encaprichado con su cuñada y quería separarla a la fuerza de su hermano mayor.
Pero luego, al pensarlo con frialdad, se dio cuenta de que no era así.
—Es porque... como no puedes tener a mi cuñada, tu amor se convirtió en odio y quieres separarlos, ¿verdad? —lo provocó Raquel a propósito para ponerlo a prueba.
Luis clavó la mirada en sus labios, perdiendo un poco el peligro en sus ojos.
—Si quisiera tenerla, sería un juego de niños.
—Eso será... cuando reemplace a tu hermano mayor y me convierta en el heredero de la familia Huerta... Ella se quedará a mi lado, como el trofeo del vencedor.
—Con solo ver sufrir a tu hermano, y a todos ustedes...
—¡Este guapo será muy feliz!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Venganza Reencarnada de la Rica Heredera
Excelente novela...