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Venganza Reencarnada de la Rica Heredera romance Capítulo 1095

—Querías ponerme a prueba.

Efectivamente, Liberto sabía exactamente lo que ella planeaba e incluso lo que pensaba. Pero le molestaba esa actitud suya de creer que lo tenía todo bajo control.

—En lugar de pensar en mí, deberías preocuparte por cómo vas a frenar todos esos chismes. Si a ella le pasa algo... más te vale no echarme la culpa de nuevo.

No terminó la frase, pues el hombre la interrumpió.

—Hoy estás... muy hermosa —dijo Liberto.

Rafaela abrió la boca, lo miró y al final soltó una carcajada irónica.

—¡Estás loco!

Cuando la conferencia por fin terminó, los reporteros intentaron acercarse para conseguir entrevistas exclusivas, pero Joaquín los detuvo a todos. Muchos todavía no se habían ido cuando vieron entrar a los agentes de policía.

Cristina y Lorena se pusieron pálidas al ver la escena. Intentaron escabullirse, pero los guardias de seguridad en la puerta les cerraron el paso.

—Nadie que no haya sido interrogado puede salir por ahora. Por favor, vuelvan a sus asientos.

El director de la universidad se acercó a Fernández Jara con cara de disculpa.

—Señor Fernández, lo lamento muchísimo. Esto ha sido un descuido de la universidad. Le aseguro que le daremos una explicación satisfactoria.

—¡Yo no hice nada! ¿Por qué nos retienen para investigarnos? ¿Acaso tener dinero te hace el dueño del mundo? —se quejó alguien a lo lejos.

—¡Solo el tiempo de la señorita es valioso, y el nuestro no vale nada!

—¡Les aviso que tengo un examen! Si me retrasan, ¿quién me va a pagar los daños?

Eran los gritos de protesta de Cristina.

—¡Sí... exacto! —la secundó Lorena.

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