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Venganza Reencarnada de la Rica Heredera romance Capítulo 941

—Por eso vine —dijo Alonso.

—Primero, a comer.

Justo después de que lo dijo, el mesero comenzó a servir los platos.

—Ya que estás acostumbrada al Comedor Delicias del Mar, no está de más probar algo diferente de vez en cuando.

Afuera nevaba y, dentro del restaurante, además de la calefacción, ardía el fuego de una chimenea.

Hacía mucho que no comían juntos.

Alonso no era ajeno al hecho de que, debido al asunto del niño, Rafaela se estaba distanciando de él a propósito. Aunque no lo mencionaba, lo sabía perfectamente. Había cosas que era mejor no decir, porque una vez dichas, todo cambiaría.

Era mejor no tocarlas. Simplemente dejar que las cosas siguieran su curso.

—Como sabes, la primera rectora de la Universidad Floranova fue tu bisabuela. Lo que más le importaba era la reputación de la escuela, que también fue en parte el fruto del esfuerzo de tu madre. Si el escándalo crece, las cosas se pondrán feas.

—¿Tú... me culpas por esto? —preguntó Alonso.

Rafaela comía un trozo de comida que Alonso le había servido. —¿Por qué habría de culparte?

—Por no ponerme de tu lado. Si yo no hubiera intervenido, tal vez su destino te habría dejado más satisfecha.

Rafaela lo pensó detenidamente y dijo: —¿No ayudaste también a la familia Carrillo de la misma forma?

—Cuando les ayude a restaurarla, ¿se podría considerar que la familia Carrillo te deberá un favor? —dijo ella con seriedad.

Alonso asintió. —Sí, se podría.

—Entonces está bien. Esa bola de ineptas tarde o temprano pagará las consecuencias. No tengo prisa, puedo esperar a que se destruyan solas. Además... un favor de la familia Carrillo no es algo que cualquiera pueda obtener, ¿o sí?

Alonso se sorprendió de que ella pensara así y asintió. —Así es.

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