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7 NOCHES PARA DECIR ADIÓS romance Capítulo 187

30 DÍAS… CAPÍTULO 63. Un hombre acorralado

Ferguson sostuvo su mirada durante unos instantes y finalmente asintió.

—¿Por qué cree que es una mala noticia?

—Porque si fuera buena me la habría dado por teléfono, pero en lugar de eso está aquí, esperando ver una reacción.

Ferguson se quedó mirándola en silencio por algunos segundos. Allison Hayes no era una mujer impulsiva, no parecía encajar en el perfil de la que se dejaban llevar por la pasión de una infidelidad para romper un compromiso. Pero sí parecía lo suficientemente fría como para evitar una boda con un tipo cuya reputación estaba arruinada.

—El señor Crewman está en manos de los federales ahora.

Allison no reaccionó, porque eso precisamente era lo que esperaba con la actuación que habían hecho.

—¿Y?

—Probablemente terminará saliendo bajo fianza. Quizá no inmediatamente, pero es un hombre poderoso, tiene recursos y abogados muy buenos —advirtió Ferguson—. Sin embargo, la investigación que tiene encima es seria.

—Imagino que sí —murmuró Allison

—Se está investigando una posible adulteración de sus vinos mediante sustancias utilizadas en anticongelantes. Ni siquiera soy capaz de pronunciar el nombre del compuesto… —dijo acercándole su pequeña libreta y Allison mantuvo el rostro completamente inexpresivo mientras él la observaba demasiado atentamente—. ¿Tiene idea de por qué su ex prometido haría algo así?

Y ahí estaba, la pregunta parecía casual pero no lo era.

Allison llevaba demasiados años interrogando números, contratos y personas para no reconocer una pregunta diseñada para descubrir cuánto sabía realmente alguien.

—No. No tengo idea —respondió.

—¿Ninguna? —insistió Ferguson.

—Detective, soy contadora forense y tengo dinero, pero todavía acepto el vino que el mesero me recomiende en cualquier restaurante porque no sé nada de ellos —sentenció con calma.

—Pero identificó problemas en la documentación relacionada con Crewman…

—También identificaría cualquier error en sus impuestos si me los pone delante, eso no significa que me ponga a especular sobre por qué su esposa compraría un vibrador modelo “cubano joven” teniéndolo a usted en casa. Si me entiende —declaró ella y Ferguson levantó las dos cejas con un gesto de incredulidad, pero la sonrisa que vino después, dejó ver que no se lo tomaba a pecho.

—Primera vez en años que me alegro de estar divorciado —masculló—. Y sí al entiendo, pero me refiero a que quizá vio algo que pudiera explicar por qué utilizaría esas sustancias.

Allison se reclinó en la silla.

—Eso debería preguntárselo a expertos en vino. Imagino que ellos podrán explicarle mucho mejor para qué podría servir algo así —dijo y Ferguson sonrió apenas.

—Bueno… su amante debería saberlo. Según salió en la investigación la familia de Ángel Rivera es experta en vinos.

—Entonces pregúntele a él.

Por un segundo los ojos del detective se achicaron y Allison supo que estaba preparando una pregunta peligrosa tratando de no hacer ninguna acusación directa.

—Señorita Hayes… ¿Sabía usted que los Rivera eran rivales comerciales de Oliver Crewman?

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