30 DÍAS… CAPÍTULO 70. Una caída violenta y feroz
La conversación de Ferguson con el fiscal fue tan escueta y eficiente como el detective solía ser.
—Tenemos una grabación que cambia sustancialmente el caso Crewman. Una admisión directa sobre la adulteración y declaraciones que apuntan a conocimiento del riesgo —dijo y luego escuchó durante unos segundos—. Sí. Voy a enviar una copia urgente siguiendo cadena de custodia. Necesitamos revisar la solicitud de arresto y ampliar las pruebas de laboratorio. Quiero más muestras, más lotes y, si es posible, productos de diferentes fechas de distribución.
Continuó hablando durante varios minutos mientras Angel se acercaba a Allison.
—¿Estás bien? —preguntó mientras sus manos acariciaban suavemente las marcas de su cuello. Y Allison pudo ver cómo aquello lo enfurecía de nuevo.
—Estoy bien.
Ángel bajó la voz.
—Debí entrar antes.
—Entraste cuando hizo falta —le aseguró Allison.
—Si hubiera esperado cinco segundos más...
Allison tomó su mano.
—Pues que bueno que no lo hiciste, porque no se habría podio justificar la paliza que le diste, ¡y esa sí que tenía muchas ganas de verla! —le dijo al oído solo para verlo sonreír.
En ese momento Ferguson terminó la llamada y regresó.
—¿Qué sigue? —preguntó Angel y el detective guardó el teléfono.
—Sigue una orden de arresto irrevocable.
Allison respiró profundamente.
—¿Cuánto tardará?
—Con esto, no demasiado. Pero ahora tenemos otro problema.
—¿Cuál?
Ferguson señaló la pantalla.
—Crewman sabe lo que acaba de confesar. Sabe que esta sala estaba grabada o lo descubrirá en cuanto piense con claridad. También sabe que agredió a Allison y que ella puede actuar como testigo de lo que dijo… y sabe que ahora demasiadas personas saben sobre el vino adulterado.
La expresión de Ángel se endureció.
—Entonces intentará huir.
—Tiene el pasaporte retirado y restricciones para salir del país. Eso limita sus opciones —dijo el detective.
—No significa que no vaya a intentarlo.
Ferguson se metió las manos en los bolsillos con un gesto mecánico.
—Hasta ahora Crewman podía convencerse de que sus abogados encontrarían una salida. Después de lo ocurrido aquí, puede empezar a comprender que esa salida quizá ya no existe. Y eso es precisamente lo que me preocupa. Las cosas pueden ponerse peligrosas muy rápido a partir de ahora, así que les pondré protección de inmediato.

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