Entrar Via

A ella la salvó, a mí me abandonó romance Capítulo 164

Los dos seguían charlando sin parar, pero Sofía ya no les prestaba atención.

En la pantalla, la cámara hizo un barrido rápido sobre el público. Había mucha gente en el auditorio y el plano duró apenas unos segundos, pero cinco años de matrimonio, de poner a ese hombre en el centro de todo, fueron suficientes para que Sofía lo reconociera de inmediato: Alejandro estaba sentado justo en el centro de la sala.

Llevaba un traje casual, sostenía un cartel de apoyo para Florencia, y en sus ojos oscuros brillaba una admiración real.

En cinco años de matrimonio, era la primera vez que Sofía veía esa mirada. Lo que más había visto en ese tiempo era desprecio, impaciencia y hastío.

Aunque hacía tiempo que había llegado a la conclusión de que ya no le importaba, algo en su pecho se apretó sin que pudiera evitarlo. Todo lo que ella había perseguido con tanto esfuerzo durante cinco años, Florencia lo obtenía con un simple gesto. Y encima, ahí estaba Florencia, recibiendo los aplausos de todos con algo que le había robado, mientras él, sin saber nada, le dedicaba esa miraba.

Le pareció a la vez ridículo y absurdo, desolador e inevitable.

El elevador llegó a la planta baja. Los dos chicos guardaron el celular y Sofía dejó atrás lo que sentía. Tramitó el alta con toda la calma del mundo.

Gabriel se enteró enseguida y fue a buscarla.

—Deberías haberle hecho caso al médico y quedarte más tiempo —dijo, mirándola con preocupación. El color de su cara todavía no era bueno.

Aunque conocía bien su carácter: cuando Sofía se decidía por algo, era casi imposible hacerla cambiar de opinión.

Ella notó su preocupación y sonrió.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: A ella la salvó, a mí me abandonó